Fallece a los 98 Años Máximo Ernesto Fort, reconocido relojero y guardián del tiempo del Santuario San Francisco Javier
Hoy, a la edad de 98 años, falleció Máximo Ernesto Fort, destacado por su dedicación y servicio a la comunidad como relojero. El 3 de diciembre de 2012, Fort fue reconocido con el premio Sato por el Rotary Club, en honor a su compromiso y amor por la relojería.
Desde 1957 y hasta pasado el año 2000, Fort se encargó del mantenimiento diario del reloj del Santuario San Francisco Javier. Su habilidad y pasión por la relojería lograron que el antiguo reloj de torre volviera a marcar con sus campanas cada media hora y la hora exacta, siendo audible desde varias cuadras a la redonda, como solía ser en los días de antaño.
“La primera reparación que le hice fue en 1965, y la última que recuerdo fue en 1991 y en esta oportunidad, me acompañó mi hijo Darío”, recordó Fort sobre su labor incansable, en una entrevista con este diario digital en el año 2009.
Darío Fort, su hijo, había agregado: “El histórico reloj luce en lo más alto de la torre del Santuario San Francisco Javier desde 1913. Su estructura de hierro y las piezas de bronce conservan la originalidad gracias al trabajo silencioso y diario que durante más de 50 años ha hecho mi padre”.
Máximo Ernesto Fort deja un legado invaluable, no solo por su pericia técnica, sino por su profundo amor y compromiso con la relojería, que ha permitido que el reloj del Santuario continúe marcando el tiempo para la comunidad. Su memoria y trabajo seguirán vivos en cada campanada que resuena en el aire.
Fuente: San Javier en Reflejos
