Interrupción de cosecha y siembra en el área del SEA por las lluvias

El informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, correspondiente al período entre el 5 y 12 de noviembre de 2024, difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, detalló cómo las intensas lluvias y las condiciones climáticas inestables afectaron las actividades agrícolas en la región. La cosecha y siembra en varias áreas se vieron interrumpidas, mientras que algunas labores pudieron reanudarse con la mejora de las condiciones de accesibilidad a los lotes.

 

Soja y sorgo: siembra interrumpida y reanudada

La implantación de soja temprana sufrió un parate importante debido a las lluvias, que afectaron el ritmo de trabajo en gran parte del área de estudio. Sin embargo, con la mejora de las condiciones de piso y la mayor accesibilidad a los lotes, la siembra de soja se reanudó y, conforme pasaron los días, se intensificó, beneficiada por la buena disponibilidad de agua útil en los perfiles de los suelos.

En cuanto al sorgo, la siembra continuó con normalidad, favorecida por las precipitaciones recientes y la accesibilidad a los campos. En el caso del sorgo forrajero y granífero, las condiciones climáticas permitieron su implantación en varios sectores de la región.

Avances en la cosecha de trigo y rendimientos dispares

La cosecha de trigo avanzó con ritmos dispares debido a la alternancia de condiciones estables e inestables en toda la región. En el norte y centro de la provincia, la actividad de cosecha avanzó con mayor fluidez, mientras que en el sur, la cosecha recién comenzó a ritmo irregular. Los rendimientos del trigo reflejan el impacto de las lluvias, con rendimientos que varían considerablemente dependiendo de la zona. En el norte, los rendimientos oscilaron entre 10 y 34 qq/ha, con lotes que llegaron a los 40 qq/ha en algunas áreas. En el centro, los rendimientos promediaron entre 9 y 32 qq/ha, mientras que en el sur se registraron valores de entre 13 y 40 qq/ha, con algunos lotes alcanzando los 50 qq/ha.

En total, el 50% del área sembrada de trigo (aproximadamente 210.000 hectáreas) se encuentra en estado muy bueno a excelente, mientras que el 30% (126.000 ha) está en estado regular, y el 20% restante (84.000 ha) presenta un estado malo debido a las condiciones climáticas adversas.

Maíz, girasol y algodón: cultivos que avanzan pese a las lluvias

El girasol, con una superficie implantada de 131.100 hectáreas, se encuentra en un estado bueno a muy bueno, beneficiado por las lluvias de las semanas anteriores. Los lotes más avanzados en el norte de la provincia comenzaron la etapa de floración, mientras que los sembrados más recientemente emergieron con normalidad.

En cuanto al maíz temprano, con una superficie implantada de 61.500 hectáreas, los cultivares se encuentran en un estado bueno a muy bueno, aprovechando la humedad disponible en los suelos. Sin embargo, se observan dos realidades diferenciadas: los lotes sembrados dentro de la ventana óptima de siembra están en buen estado vegetativo, mientras que aquellos sembrados con un retraso de 20 a 25 días debido a la falta de agua útil se encuentran en un estado más débil.

Por su parte, la siembra de algodón continuó en los sectores este y oeste de la provincia, favorecida por las condiciones climáticas. En una primera estimación, la intención de siembra de algodón sería similar a la campaña anterior, con un área proyectada de 106.600 hectáreas.

Disponibilidad de agua útil y condiciones de los suelos

En general, las precipitaciones de las últimas semanas han mejorado la disponibilidad de agua útil en los primeros centímetros de los perfiles de los suelos, lo que favorece la siembra y el desarrollo de los cultivos. Sin embargo, no se alcanzó una recarga óptima de los suelos, lo que sigue condicionando las decisiones agrícolas, tanto para la cosecha fina 2024 como para la siembra de la cosecha gruesa 2024-2025.

Un panorama complejo pero esperanzador

El informe destaca que, aunque las lluvias interrumpieron la cosecha y siembra en varias zonas, las mejoras en las condiciones climáticas permitirán retomar las labores agrícolas. Sin embargo, la inestabilidad climática y la variabilidad en las precipitaciones seguirán siendo factores clave en el desarrollo de la campaña agrícola en la región. Los productores deberán seguir atentos a los cambios en las condiciones climáticas para optimizar el uso de los recursos y maximizar los rendimientos de los cultivos.

Foto: Ilustrativa