Hija de sanjavierina brilla en el Carnaval de Río de Janeiro
La bailarina Natalia Bolatti, hija de la sanjavierina Carina Roa y de Ezequiel Bolatti, está viviendo una experiencia única al formar parte del reconocido Carnaval de Río de Janeiro, uno de los espectáculos culturales más importantes del mundo.
Con 36 años, nacida en Sunchales (Santa Fe) y actualmente radicada en Río de Janeiro, Natalia es Licenciada en Comunicación Visual y Diseño. Sin embargo, su verdadera vocación siempre estuvo ligada a la danza. A lo largo de los años se formó en distintos estilos como ritmos latinos, danza jazz y contemporáneo, ritmos urbanos y especialmente samba no pé, disciplina fundamental dentro del carnaval brasileño.
Su recorrido dentro del mundo del carnaval comenzó en 2012, cuando tenía 22 años, participando en los carnavales de su ciudad natal. Durante nueve años integró la comparsa Iruya, donde incluso llegó a desempeñarse durante cuatro temporadas como Reina de Batería. Esa experiencia despertó en ella un fuerte interés por perfeccionarse en la samba.
En 2016 conoció a su maestra Emilce Parga, destacada artista del carnaval de Gualeguaychú, con quien comenzó un proceso de formación que marcaría su camino dentro de la danza. Años más tarde, en 2023, surgió la oportunidad de viajar a Brasil para conocer de cerca la cultura del carnaval carioca.
Ese mismo año participó en el Ala Internacional de Passistas de la escola Imperio da Tijuca, una experiencia que le permitió dar sus primeros pasos en el carnaval de Río de Janeiro. Al año siguiente, en 2024, comenzó a formar parte de la escola Unidos de Padre Miguel, que en ese momento competía en la Serie Ouro del carnaval.
Ese año la agrupación obtuvo el campeonato de su liga y logró ascender al Grupo Especial, la categoría más importante de las escolas de samba de Río. Gracias a ese logro, en 2025 Natalia participó por primera vez en el desfile de la máxima competencia del carnaval carioca, junto a otras once prestigiosas escolas.
También en 2025 fue seleccionada como integrante del plantel oficial de passistas de Unidos de Padre Miguel. Meses después, en agosto, se presentó a una audición para integrar otra escola del Grupo Especial, Mocidade Independente de Padre Miguel, donde fue elegida entre 70 participantes para sumarse al grupo de bailarinas.
Actualmente desfila para ambas escolas, un desafío que incluso la llevó a mudarse definitivamente a Río de Janeiro para poder participar de ensayos, presentaciones y distintas actividades vinculadas al carnaval.
En diálogo con nuestro medio, Natalia contó que todo comenzó como un sueño que con el tiempo terminó convirtiéndose en un cambio profundo en su vida. Reconoció que dejar a su familia y afectos fue uno de los retos más difíciles, pero al mismo tiempo se mostró agradecida por las oportunidades que el carnaval le brindó tanto en Argentina como en Brasil.
También destacó que el carnaval en Río se vive de una manera muy diferente. Según explicó, para los cariocas representa una enorme vidriera cultural donde se cuentan historias sociales, religiosas y ancestrales. Cada escola defiende su identidad con un gran respeto, lo que exige disciplina, compromiso y también aprender a comprender una cultura distinta.
Finalmente, señaló que lo que se ve por televisión es solo una parte del enorme trabajo que existe detrás de cada desfile. Para ella, vivir esta experiencia desde adentro fue la mejor forma de comprender la magnitud de uno de los espectáculos más importantes del mundo.
Fuente: San Javier en Reflejos

