Se recrudeció el abigeato en la región: productores denuncian falta de respuestas pese a reiteradas reuniones

La problemática del abigeato volvió a encender las alarmas en la región de San Javier, en la provincia de Santa Fe, donde productores y entidades vinculadas al sector agropecuario aseguran que los hechos delictivos no solo continúan, sino que se han incrementado en los últimos meses.

Desde la Sociedad Rural manifestaron públicamente su preocupación por la persistencia de robos de ganado y la creciente inseguridad en los establecimientos rurales. “Siguen los productores de San Javier sufriendo la inseguridad en sus establecimientos ganaderos (abigeato). Parece que para la justicia no es prioridad este tema, seguiremos insistiendo para que seamos escuchados”, expresaron a través de sus canales oficiales.

En ese mismo sentido, desde la entidad rural también remarcaron con preocupación que no pueden dar una respuesta favorable a los productores debido a la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades. Según indicaron, esta situación se mantiene a pesar de las múltiples reuniones mantenidas con distintos funcionarios, en las que no se han obtenido soluciones efectivas frente a la problemática.

La situación genera un fuerte malestar en el sector, especialmente porque, según denuncian, a pesar de las reiteradas reuniones con autoridades provinciales, fuerzas de seguridad y representantes judiciales, no se han obtenido respuestas concretas ni medidas que logren frenar el delito rural.

Lejos de mejorar, el panorama parece agravarse. En las últimas semanas se registraron nuevos episodios de abigeato en la zona, con hechos de extrema violencia contra animales, incluso con faena clandestina en el mismo lugar del robo, lo que evidencia el grado de impunidad con el que operan los delincuentes.

Además, investigaciones recientes dan cuenta de maniobras cada vez más organizadas, con robo de importantes cantidades de ganado, adulteración de marcas y circuitos ilegales de comercialización.

Especialistas y referentes del sector advierten que el abigeato ya no es un delito aislado, sino que en muchos casos responde a esquemas organizados, con logística y redes que facilitan la venta ilegal, lo que agrava aún más la situación.

En este contexto, los productores remarcan que el problema no solo implica pérdidas económicas —muchas veces millonarias— sino también un profundo impacto en la planificación productiva y en la tranquilidad de quienes viven y trabajan en el campo.

Mientras tanto, el reclamo sigue siendo el mismo: mayor presencia de las fuerzas de seguridad, controles más estrictos y una respuesta firme por parte de la justicia. Sin embargo, aseguran que, pese a los encuentros mantenidos, las soluciones no llegan y la inseguridad rural continúa avanzando.

Fuente: San Javier en Reflejos