Impulsan en San Javier el debate por la educación inclusiva
Con una amplia convocatoria, se desarrolló en San Javier una jornada de capacitación y reflexión sobre educación inclusiva, una temática que gana cada vez más espacio en la agenda educativa. La actividad tuvo lugar en el SUM de la Cooperativa de Servicios Públicos y contó con la disertación del especialista José María Tomé, en el marco de una iniciativa que surgió a nivel local y logró respaldo provincial.
El encuentro fue impulsado por un grupo de trabajo integrado por referentes educativos y actores de la comunidad, entre ellos Fabiana López, Bruno Sellart, Tomás Luna y demás integrantes del partido socialista, con el objetivo de repensar las prácticas pedagógicas y avanzar hacia un modelo educativo que garantice el acceso al aprendizaje para todos los estudiantes.
“Nos convocamos para pensar una educación con todos y para todos”, señalaron durante la presentación, destacando la necesidad de construir aulas inclusivas donde cada estudiante, independientemente de sus características, pueda desarrollar su trayectoria escolar.
La propuesta tuvo una importante repercusión en la región. Días previos, la actividad se replicó en localidades como Helvecia y San Justo, donde también se registró una gran asistencia. En San Javier, incluso, se superó la capacidad de la sala, lo que obligó a organizar futuras instancias para garantizar el acceso al contenido a más docentes.
Durante su exposición, el profesor José María Tomé abordó el concepto de educación inclusiva desde una perspectiva de derechos humanos. En ese sentido, remarcó que la inclusión no debe entenderse como una adaptación aislada, sino como un cambio estructural del sistema educativo.
“La discapacidad no es una enfermedad, es una condición. Lo que muchas veces limita no es la persona, sino las barreras del entorno”, explicó, haciendo hincapié en la necesidad de generar apoyos y estrategias que permitan la participación plena de todos los estudiantes.
El especialista también hizo referencia a avances internacionales en la materia, como la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y destacó experiencias en el país, como el caso de La Pampa, donde se transformaron las escuelas especiales en centros de apoyo a la inclusión.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el rol docente. Tomé planteó que la inclusión requiere no solo formación, sino también un cambio de mirada. “El sistema educativo históricamente premió al que sabía y dejó afuera al que no. Hoy tenemos que revertir esa lógica y pensar en un aula donde todos puedan aprender”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la falta de contenidos específicos sobre inclusión en la formación docente y propuso avanzar en capacitaciones continuas que brinden herramientas concretas para el trabajo en el aula. “No se trata de ser especialista en todas las áreas, sino de contar con estrategias pedagógicas que permitan enseñar de distintas maneras”, indicó.
Entre las propuestas, destacó la importancia de diversificar los contenidos, generar motivación y trabajar de manera colaborativa entre docentes. “La enseñanza no puede ser rígida ni unidireccional. Tenemos que pensar clases más flexibles, donde cada estudiante encuentre su forma de aprender”, afirmó.
Además, remarcó la necesidad de fortalecer el trabajo en equipo dentro de las instituciones. “No es mi alumno, es nuestro alumno. No es mi escuela, es nuestra escuela. La inclusión se construye colectivamente”, expresó.
Por su parte, los organizadores valoraron el impacto de la jornada y el interés demostrado por los docentes. “Creemos que la educación de calidad no es un privilegio, sino un derecho humano. Este tipo de espacios nos permite enriquecer la educación y pensar en una escuela más justa”, coincidieron.
La actividad continuará con nuevas instancias de formación, incluyendo una segunda jornada prevista para profundizar los contenidos y trabajar directamente sobre estrategias didácticas aplicables en el aula.
En un contexto donde la educación enfrenta múltiples desafíos, la inclusión se presenta como un camino necesario para garantizar igualdad de oportunidades y construir un sistema educativo más equitativo, donde cada estudiante tenga un lugar y una posibilidad real de aprender.
Fuente: San Javier en Reflejos
