Emotivo homenaje al Dr. Víctor Attademo en San Javier

En una jornada profundamente emotiva y cargada de reconocimiento, el senador provincial Oscar Dolzani, junto al Hospital “Guillermo Rawson” de San Javier, llevaron adelante un merecido homenaje al Dr. Víctor Attademo, al celebrarse sus 90 años de vida y su invaluable trayectoria como médico, servidor público y referente humano de toda la región.

El acto se desarrolló en el hall central del nosocomio local, colmado por autoridades provinciales y municipales, personal de salud, familiares, amigos, ex pacientes y vecinos que quisieron acompañar y agradecer a quien durante décadas dedicó su vida a la medicina con una entrega absoluta y una profunda sensibilidad social.

La ceremonia tuvo momentos de enorme emoción desde su inicio. Tras el ingreso de las banderas de ceremonia de la Unidad Regional XIV, Bomberos Voluntarios y el Hospital Rawson, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y luego se sucedieron distintos mensajes cargados de afecto y admiración hacia el homenajeado.

Durante la presentación, se destacó que el Dr. Attademo representa a una generación de médicos que ejercieron la profesión con humanidad, sacrificio y verdadera vocación. Su histórico consultorio de calle General López fue durante décadas un lugar de esperanza para cientos de familias de San Javier y localidades vecinas, donde cada paciente encontraba no solamente un diagnóstico, sino también una palabra de aliento, comprensión y contención.

A lo largo del acto se recordó especialmente su enorme compromiso durante las inundaciones que afectaron a San Javier, cuando recorría personalmente los barrios más vulnerables para asistir a los vecinos sin importar horarios ni condiciones climáticas. Esa vocación de servicio fue resaltada por cada uno de los oradores.

La jefa de enfermería, Elsa Degrosi, agradeció “su calidad humana, su paciencia y todas las enseñanzas” que dejó a quienes compartieron años de trabajo junto a él. “Dignificó siempre nuestra labor y dejó una huella imborrable en cada paciente”, expresó.

Uno de los discursos más conmovedores fue el de su hija, Laura Attademo, quien recordó el sacrificio y la pasión con la que su padre abrazó la medicina. “Nunca vio a las personas como números ni como casos; las vio como seres humanos con miedos, esperanzas y familias”, sostuvo emocionada frente al público.

Por su parte, el director del Hospital Rawson, Dr. Isaac Waizinger, definió al homenajeado como “el profesional que todos aspiramos a ser” y destacó que su legado excede ampliamente lo médico. “La medicina se ejerce con ciencia, pero también con empatía, y el doctor Víctor enseñó eso durante toda su vida”, afirmó.

El senador provincial Oscar Dolzani, impulsor del homenaje junto al Hospital Rawson, expresó que el reconocimiento surgió a partir del cariño y las innumerables anécdotas que la comunidad conserva del médico sanjavierino. “Qué importante es que a una persona le reconozcan la humildad, el amor y la calidad humana”, señaló.

Dolzani también resaltó el compromiso social y comunitario del Dr. Attademo, recordando su paso por instituciones intermedias, su participación política y su permanente cercanía con los sectores más humildes. “Fue un profesional brillante, pero por sobre todo una gran persona”, manifestó.

El momento más emotivo de la tarde llegó con la imposición oficial del nombre “Dr. Víctor Attademo” al hall central del Hospital Guillermo Rawson. La resolución institucional fue leída por el administrador Mauro Kogel y posteriormente autoridades y familiares realizaron el descubrimiento de la placa recordatoria, en medio de un cerrado y prolongado aplauso.

La historia de profundo cariño entre el pueblo sanjavierino y el Dr. Attademo no es nueva. El 1 de noviembre de 2011, nuestro diario digital, reflejaba una emotiva despedida al médico tras su retiro profesional, luego de 47 años de ejercicio de la medicina en la ciudad.

Aquella noche, vecinos, pacientes, ex compañeros de trabajo, enfermeras, profesionales y amigos se congregaron espontáneamente frente a su domicilio para agradecerle por una vida de entrega y compromiso. Fue un homenaje inédito para San Javier, nacido por iniciativa de amigos y pacientes que quisieron devolverle parte del cariño recibido durante décadas.

En esa oportunidad, sorprendido y profundamente emocionado, el doctor descendió las escaleras de su consultorio para encontrarse con decenas de personas que lo aplaudían y le cantaban en señal de agradecimiento. Allí expresó palabras que aún permanecen en la memoria colectiva: “Gracias a San Javier, que me permitió volver y cumplir el sueño de hacer algo por mi pueblo”.

Los testimonios publicados en aquel momento describían con claridad el sentimiento popular. Pacientes destacaban que el Dr. Attademo no solo curaba enfermedades, sino también angustias, gracias a su capacidad de escuchar, contener y acompañar.

Quince años después de aquella despedida, el reconocimiento impulsado por el senador Oscar Dolzani junto al Hospital Rawson volvió a confirmar el enorme afecto que San Javier siente por quien dedicó toda una vida al servicio de los demás.

Finalmente, el propio Dr. Attademo tomó la palabra y, visiblemente quebrado por la emoción, agradeció el homenaje recibido. “No es por el deseo de recibir reconocimientos, pero esto me emocionó enormemente”, expresó. También recordó sus comienzos profesionales en San Javier y dedicó palabras de profundo afecto al recordado Dr. Virginio Bielsa, a quien definió como su “padrino” en la medicina.

“Gracias a todos por venir. Me han hecho llorar como creo que hace muchos años no lloraba”, concluyó el histórico médico, provocando una ovación generalizada de todo el público presente.

La jornada terminó con un clima de emoción colectiva y con el reconocimiento unánime hacia un hombre que hizo de la medicina una verdadera misión de vida, dejando una huella imborrable en la salud pública, en el Hospital Rawson y en el corazón de generaciones enteras de sanjavierinos.

Fotos. Gentileza: Francisco Ruifernández

Fuente: San Javier en Reflejos