Molino Tahín cerró sus puertas por un corte de luz y peligran decenas de puestos de trabajo

El Molino Tahín atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Desde este martes, la planta industrial ubicada al sur de la ciudad de San Javier, a la vera de la ruta provincial N° 1, permanece cerrada luego de que la Empresa Provincial de la Energía (EPE) interrumpiera el suministro eléctrico debido a una deuda acumulada, en un contexto marcado por la profunda crisis que afecta al sector arrocero y el fuerte incremento de los costos energéticos.

La situación fue confirmada por el titular de la firma, Daniel Questa, quien explicó que la decisión de paralizar la actividad fue adoptada luego de agotar distintas alternativas para sostener el funcionamiento de la empresa.

«Venimos atravesando, como todo el sector arrocero, una crisis muy profunda y prolongada. Es una situación inédita: hace dos años el precio del arroz cayó prácticamente a la mitad en pesos, mientras que nuestros costos en dólares siguieron aumentando», señaló.

El empresario sostuvo que durante este tiempo intentaron mantener la actividad realizando aportes desde otros rubros, convencidos de que el escenario podría mejorar. Sin embargo, aseguró que el costo de la energía eléctrica se transformó en un factor determinante.

«Históricamente, la energía representaba entre un 4 y un 5 por ciento del precio de venta. Hoy supera el 20 por ciento. Es una barbaridad», afirmó.

Según indicó, la EPE ejecutó el corte del suministro por una deuda que la empresa no pudo afrontar, pese a haber accedido anteriormente a refinanciaciones. Como consecuencia, alrededor de 50 trabajadores quedaron sin actividad, aunque el impacto social alcanza a cerca de un centenar de familias que dependen directa o indirectamente del molino.

Questa confirmó que mantuvo reuniones con los empleados y con representantes sindicales para informar personalmente la decisión. «No los tomó por sorpresa porque conocen las dificultades que venimos atravesando, pero igualmente fue un golpe muy duro», expresó.

Para este miércoles a las 9 de la mañana está previsto un reclamo frente a la sede local de la Empresa Provincial de la Energía. Participarán trabajadores, familiares y representantes del sindicato con el objetivo de encontrar una alternativa que permita revertir la situación.

Consultado sobre la posibilidad de reactivar la planta en caso de recuperarse el suministro eléctrico, el empresario dejó abierta una puerta a la esperanza. «Tal vez podamos repensarlo. Tendríamos que hablar con la gente y evaluar el escenario. Hay señales de recuperación en el mercado del arroz, con una mejora en los precios, pero sus efectos recién se verán reflejados en la próxima cosecha», explicó.

Finalmente, Daniel Questa dirigió un mensaje a las familias afectadas por la incertidumbre laboral.

«Les pido perdón y disculpas. Me duele enormemente tener que tomar esta decisión. Durante 60 años hemos tenido un fuerte compromiso social, generando trabajo y cumpliendo siempre con nuestra gente. Esta es una situación que se nos escapó de las manos», manifestó.

Por el momento, el Molino Tahín permanece cerrado y el futuro de una de las principales fuentes laborales vinculadas a la actividad arrocera de la región dependerá de las gestiones y eventuales soluciones que puedan surgir en las próximas horas.

Foto: Archivo

Fuente: San Javier en Reflejos