Trabajadores y empresarios reclaman por el Molino Tahín
Más de un centenar de personas, entre empleados, familiares, productores arroceros, profesionales y vecinos de San Javier, se manifestaron este miércoles frente a las oficinas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para reclamar una solución urgente que permita reactivar la actividad del Molino Arrocero Tahín, paralizado desde hace dos días por la interrupción del suministro eléctrico.
La protesta, que se desarrolló de manera pacífica y bajo un operativo preventivo dispuesto por la Unidad Regional XIV, tuvo como principal objetivo respaldar la continuidad de una de las industrias más emblemáticas de la ciudad y evitar la pérdida de fuentes laborales en una comunidad fuertemente afectada por la desocupación.
Al frente del reclamo estuvo el titular de la firma, Daniel Questa, quien advirtió que la situación que atraviesa la empresa es inédita en sus seis décadas de historia.
«Hoy es el segundo día que estamos parados. Es la primera vez en 60 años de actividad que me pasa una cosa así. Hemos atravesado muchas crisis, pero es la primera vez que no le encontramos salida inmediata», expresó el empresario.
Questa explicó que la problemática tiene dos dimensiones: una de carácter urgente, vinculada a la necesidad de reabrir la planta para generar recursos que permitan afrontar salarios y gastos operativos; y otra estructural, relacionada con el elevado costo energético que, según afirmó, hace inviable la continuidad de la actividad arrocera en las actuales condiciones.
«Hay una imposibilidad material. Es incompatible el funcionamiento de la empresa con el costo energético. Antes la energía representaba el 4,9 por ciento del precio de venta del producto y hoy estamos en el 22,6 por ciento. Es decir, el impacto se multiplicó por más de cuatro, producto del desmesurado aumento del costo de la energía y de la caída del precio del arroz», detalló.
El empresario señaló además que la firma implementó diversas medidas para reducir costos, entre ellas la disminución de consumos y la reorganización de algunas actividades productivas, aunque advirtió que ello resulta insuficiente.
«Si logramos un apoyo institucional de la EPE y del Gobierno provincial, estamos en condiciones de reabrir mañana mismo el molino. La planta es hoy la única que genera recursos para afrontar salarios y el resto de las obligaciones», remarcó.
En ese sentido, confirmó que durante la tarde mantendrá una reunión en la ciudad de Santa Fe con autoridades de la Empresa Provincial de la Energía, convocada por el vicepresidente de la entidad.
«El diálogo es la única forma de destrabar estos conflictos. Vamos a asistir para ver qué posibilidades existen de resolver este primer tema, que es poner nuevamente en marcha la planta, y también para encontrar una solución de fondo para todas las explotaciones arroceras», sostuvo.
Questa recordó además que el sector viene planteando esta problemática desde hace al menos dos años y cuestionó la efectividad de algunas herramientas implementadas hasta el momento.
«La provincia otorgó créditos a tasas blandas para afrontar pagos, pero el monto que recibe cada productor representa apenas entre el 20 y el 25 por ciento de lo que se paga mensualmente de energía. Son soluciones insuficientes frente a la magnitud del problema», afirmó.
El reclamo también contó con el acompañamiento de representantes sindicales, quienes manifestaron su preocupación por el impacto social que podría tener el cierre de la planta.
«Nosotros venimos a apoyar al empleador porque acordamos sostener hasta el último momento la fuente de trabajo. No queremos un despido más ni un desocupado más en San Javier. Sabemos la situación que atraviesa la ciudad y las consecuencias que esto tendría para muchas familias», expresaron.
La incertidumbre domina hoy a más de cien familias que dependen directa o indirectamente de la actividad del Molino Tahín. Mientras se aguardan los resultados de la reunión prevista para esta tarde, trabajadores y empresarios coinciden en un mismo objetivo: encontrar soluciones reales y urgentes que permitan preservar la producción, sostener el empleo y garantizar la continuidad de una industria histórica para San Javier.
Fuente: San Javier en Reflejos

