Las lluvias demoran la cosecha y afectan al arroz

La producción arrocera del centro norte santafesino continúa afectada por las condiciones climáticas adversas, que volvieron a interrumpir las tareas de cosecha y prolongaron el cierre de la campaña gruesa. En el departamento San Javier, la recolección del cereal avanzó con ritmos muy desparejos debido a las reiteradas lluvias registradas en distintos períodos, mientras que los rindes promedios se ubicaron en torno a los 6.000 kilos por hectárea.

Así lo señala el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y correspondiente a la semana comprendida entre el 10 y el 16 de junio de 2026.

El reporte indica que las condiciones ambientales adversas determinaron distintos ritmos para las actividades agrícolas, con la cosecha gruesa prácticamente paralizada en gran parte del área de estudio. Las labores se concentraron en muy pocos lotes y estuvieron enfocadas principalmente en la recolección de arroz y sorgo granífero, además de tareas de monitoreo, aplicaciones de fertilizantes y la continuidad de la siembra de trigo en los departamentos del centro y sur.

En cuanto al comportamiento climático, la semana comenzó con cielo totalmente cubierto, inestabilidad y temperaturas moderadas. Posteriormente, disminuyó la nubosidad y mejoraron las condiciones en el centro y sur provincial. Sin embargo, en los departamentos del norte persistieron las precipitaciones, lloviznas, nieblas y elevados niveles de humedad ambiente, factores que condicionaron el trabajo de las maquinarias. Las temperaturas oscilaron entre mínimas de 5 a 13 grados y máximas de 14 a 21 grados.

Respecto del arroz, el informe destaca que la cosecha del cereal largo fino avanzó muy lentamente durante apenas un par de jornadas favorables. En el departamento San Javier, la actividad se vio interrumpida en reiteradas oportunidades por las lluvias, lo que provocó una marcada irregularidad en el ritmo de recolección desde el inicio de la campaña. Hasta el momento, los rendimientos promedio alcanzaron los 6.000 kilogramos por hectárea.

En tanto, en el departamento Garay la situación climática fue similar, aunque los rindes obtenidos fueron superiores, con promedios cercanos a los 6.900 kilogramos por hectárea.

El sorgo granífero logró algunos avances en pocos establecimientos del sur, centro y norte del área de estudio. El progreso de cosecha alcanzó el 86 %, con un incremento semanal de apenas un punto porcentual y rendimientos que se mantuvieron entre los 40 y 55 quintales por hectárea.

Por su parte, la cosecha de soja tardía finalizó en los sectores sur y centro del SEA, mientras que en el norte permaneció totalmente restringida por las condiciones climáticas. En el caso del maíz tardío, el 95 % de los cultivos presentó estados entre buenos y muy buenos, aunque la recolección permaneció completamente detenida por el exceso de humedad.

Finalmente, la siembra de trigo avanzó en los departamentos del centro y sur, pero quedó suspendida en el norte debido a las precipitaciones. El SEA estimó una intención de siembra de 450.000 hectáreas para la campaña fina 2026, lo que representa una disminución del 10 % respecto de las 500.000 hectáreas implantadas en el ciclo anterior.

El panorama refleja una vez más la fuerte incidencia que tienen las variables climáticas sobre el desarrollo de la actividad agropecuaria, especialmente en una región donde la producción arrocera constituye uno de los principales motores económicos.