RECORDANDO A CARLOS MONZÓN

Un 7 de agosto de 1942 era anotado en el Registro de personas de San Javier ante la presencia de Don Enrique N. Rivas encargado de dicha oficina, un niño de color trigueño que era hijo de Don Roque Monzón y de Doña Amalia Ledesma.

Y en línea paterna nieto de Don Gerardo Monzón, y de Doña Ramona Borda y de línea materna de Don Juan Retamar y de Doña Dolores Ledesma.

Siendo este niño el noveno de sus hijos.

Fueron testigos Don Julio Chapelet, Don Juan Ciriaco Ramos,, que leída el acta firman los presentes: Francisco Leguizamón, Ciriaco Ramos y  Juan Chapelet y el encargo del Registro Enrique Rivas.

Carlos Monzón, el boxeador nacido y la parte de su niñes la vivió en el barrio La Flecha de San Javier

En 1951, toda la familia se mudó hacia el barrio Barranquita. Desde chico, Carlos percibía que lo suyo no era el estudio y por tal motivo dejó la escuela en tercer grado. Esto lo motivó y lo obligó a trabajar para ayudar a sus padres. Para conseguir un mango se las rebuscaba como sodero, lechero o diariero, mientras que compañeros de su edad estudiaban o se reunían para jugar.

Todavía no boxeaba, pero en la vida estaba cayendo por puntos. Buscando un camino y un rumbo dentro del pugilismo recorrió distintos gimnasios. Sus ocasionales «managers» eran el «Mono» Martínez y Roberto Agrafogo.

Empezaba a mantenerse haciendo lo que más le gustaba. Con un peso de 64 kilos disputó su primer enfrentamiento, en el pabellón de la Industria ubicado en su ciudad, frente a José Cardozo. El resultado indicó un empate en tres asaltos y recibió un viático de 50 pesos. Las peleas, estilo callejeras, por montos irrisorios, eran moneda corriente hasta que…

Monzón y Amílcar Brusa: el destino los unió:

Carlos necesitaba confiar en alguien y por eso en una de las primeras charlas le aclaró: «Mire, Brusa, a mí hace poco me robaron con un porcentaje. Yo sé que usted no roba. Por eso vengo a verlo».
Desde entonces se formó un verdadero trabajo entre ambos y en conjunto con profesionales de la talla de José Lemos, Adolfo Inocencio Robledo y Pedro Coria, también pupilos de Amílcar. La regla base consistió en incorporar conocimientos técnicos y sociales. Brusa hacía las veces de entrenador – amigo – padre.

Un triángulo que daría muchas satisfacciones. Una derecha terrible, frío, calculador, guapo, tenaz, contundente, feroz, eran algunas de sus virtudes con las cuales demolía rivales.
El 12 de Diciembre de 1962 venció por puntos, en 5 asaltos, a Bienvenido Cejas. Ahí culminó la etapa inicial de su carrera, porque ese fue su último combate como amateur. Había llegado el tiempo de pegar el salto al profesionalismo. Eran días claves para el santafesino. La decisión fue acertada, no se equivocó.

PAGO EL DERECHO DE PISO

El debut rentado se produjo en Febrero de 1963, cuando venció a Ramón Montenegro, en 2 asaltos. Sólo Dios sabía lo que vendría. ¿Podrá lograr el título mundial?, dudaban algunos. Carlos trabajaba y no se guiaba por comentarios, críticas o rumores. Vivía para entrenar, viajar y pelear. Del tren al ómnibus y viceversa. ¿Por qué tanta prisa? Principalmente por el dinero. En total realizó 22 enfrentamientos en dos años y recorrió Posadas, Paraná, Córdoba, Buenos Aires, Reconquista y Santa Fe, su provincia natal. El récord marcó apenas tres derrotas.

  • 28 de Agosto de 1963, en el Luna Park (Argentina), frente al platense Antonio Aguilar. Fue una contienda difícil. Para colmo, Amílcar Brusa no estuvo en el rincón, ya que su pupilo Roberto Chetta se medía ante Federico Thompson, en Santa Fe. Monzón había sido atendido y cuidado por Genaro Ramusio, Alfredo Luna y Manuel Hermida.
  • 28 de junio de 1964, Río de Janeiro (Brasil), ante Felipe Cambeiro, a raíz de tres caídas, de un físico aún no estabilizado y de un viaje apurado para dejar algunas cosas atrás.
  • 9 de Octubre de 1964, en Córdoba (Argentina), ante Alberto Massi, después de un combate parejo y durísimo.

LECTURE: UN HERMANO

A fines de los 60, la televisión trasmitía los miércoles a la noche, en el Luna Park, las disputas que promocionaban Ulises Barrera o Ricardo Arias en la conducción y que presentaba a promesas como Carlos Salinas, Antonio Aguilar, acompañados por los consagrados Horacio Saldaño, Abel Cachazu, Avenamar Peralta, Pedro Rimovsky, Ramón La Cruz, Victor Emilio Galíndez, en la categoría mediano. Todos anhelaban un lugar de privilegio y muchos soñaban con la posibilidad de enfrentar a Jorge Fernández, campeón de los medianos. El mismo que había intentado la corona mundial welter en 1962 ante Emile Griffith, en las Vegas, y cayó por nocaut  técnico. Monzón poco a poco fue venciendo a Antonio Aguilar, Celedonio Lima, Carlos Salinas en la final del » Cinturón Eduardo Lausse», una competencia pugilística organizada por Tito Lectoure. Con esos valiosos triunfos se fue ganando el lugar de privilegio y tuvo la oportunidad de estar frente a frente con Fernández. Ese boxeador flaco de largas piernas, de 24 años, el 13 de Septiembre de 1966, obtuvo su primera meta importante: el título argentino y con esto sorprendió al mismísimo Lectoure. El, justamente, le trajo, en 1967, el primer oponente extranjero llamado Bennie Briscoe ( en 1972 se enfrentarían por la corona de los medianos), que empató con el argentino. Al poco tiempo, Monzón derrotó, nuevamente, a Fernández sacándole en este caso el campeonato Sudamericano. Lectoure trabajaba en un aspecto fundamental: una posibilidad por el título mundial. Mientras tanto, le conseguía contrincantes extranjeros (Douglas Hountley, Thommy Bethea, entre otros) para foguearlo y hacerlo subir en el ranking. En 1979, se le dio la chance que todos esperaban. El combate era con Benvenuti, en Roma, el 7 de Noviembre y con una bolsa de 15.000 dólares. El round 12 fue el de la consagración, ya que el italiano sintió el derechazo y no resistió. El santafesino alcanzaba la gloria triunfando por nocaut y se anotó como el cuarto campeón del mundo que daba el país. Comenzaría entonces un ciclo brillante y único en la historia de este deporte.

14 DEFENSAS EXITOSAS:

Fecha Lugar Rival Resultado
7-11 – 1970 Roma Nino Benvenuti (1) GKO 12
8- 5 – 1971 Montecarlo Nino Benvenuti GKO 3
25- 9 – 1971 Buenos Aires Emili Griffith GKOT 14
4- 3 – 1972 Roma Denny Moyer GKOT 5
17- 6 – 1972 París Jean Claude Bouttier GKO 13
19- 8 – 1972 Copenhague Tom Bogs GKO 5
11-11 – 1972 Buenos Aires Bennie Briscoe GPP 15
2- 6 – 1973 Montecarlo Emile Griffith GPP 15
29- 9 – 1973 París Jean Claude Bouttier GPP 15
9- 2 – 1974 París «Mantequilla» Napoles (2) GKOT 7
5-10 – 1974 Buenos Aires Tony Mundine GKO 7
30- 6 – 1975 Nueva York Tony Licata GKOT 10
13-12 – 1975 París Gratien Tonna GKO 5
26- 6 – 1976 Montecarlo Rodrigo Valdés (3) GKO 5
30- 7 – 1977 Montecarlo Rodrigo Valdés GPP 15
29- 8 – 1977 Buenos Aires Anuncia oficialmente su retiro GPP 15
  1. Obtiene el Campeonato Mundial reconocido por la AMB y el CMB.
  2. Después de esta pelea, el CMB le quita su reconocimiento.
  3. Unifica nuevamente el Campeonato Mundial mediano.

Falleció el 8 de enero de 1995, en un accidente automovilístico en la ruta provincial Nº 1.

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