HABLAR SIN RIESGO: POR EL EJERCICIO SEGURO DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN TODOS LOS MEDIOS
El Día Mundial de la Libertad de Prensa celebra su 20º aniversario en 2013. Fue proclamado oficialmente durante la Asamblea General de Naciones Unidas en 1993. Desde entonces, la UNESCO – en su calidad de agencia de las Naciones Unidas con el mandato de promover la libertad de expresión y su corolario, la libertad de prensa – promueve estos derechos fundamentales en todas las regiones del mundo.
La Constitución de la UNESCO establece el compromiso de fomentar el «libre intercambio de ideas y de conocimientos» y la «libre circulación de las ideas mediante la palabra y la imagen». Para avanzar hacia estos objetivos, el Día Mundial de la Libertad de Prensa se conmemora cada año en todo el mundo el 3 de mayo, con la participación de muchas instituciones, organizaciones y personas interesadas en el tema, y se ha convertido en una herramienta eficaz para crear conciencia sobre la importancia de la libertad de expresión y la libertad de prensa.
La convocatoria para que el calendario internacional observara la importancia de la libertad de prensa fue hecha originalmente en una reunión de periodistas africanos en Namibia convocada por la UNESCO en 1991. Esta convocatoria es un elemento central de la Declaración de Windhoek adoptada en dicha reunión, y que también fuera respaldada por la Conferencia General de la UNESCO ese mismo año. La Declaración enunciaba que la condición previa para la libertad de prensa es la existencia de un entorno de medios de comunicación libres, independientes y pluralistas. La Declaración de Windhoek describía un panorama de medios de comunicación libres del control gubernamental, político o económico, incluyendo la libertad en cuanto a la infraestructura esencial para hacer periodismo. Independiente se refería a la importancia de que las normas profesionales y el interés público fueran los únicos determinantes de los contenidos de los medios de comunicación. La Declaración también se refería a un entorno mediático plural. Esto alude a la ausencia de monopolios (ya sean estatales o privados) y a la alternativa de la existencia del número más amplio posible de plataformas de medios (lo cual incluye el reconocimiento de los medios comunitarios). El pluralismo consiste en ofrecer la máxima capacidad de elección y participación en las noticias y los puntos de vista.
La perspectiva de Windhoek se aplica hoy por igual a la radiodifusión y las plataformas de medios digitales. De hecho, los teléfonos móviles, Internet y la tecnología satelital se van volviendo cada vez más centrales para todas las comunicaciones. Lo mismo ocurre con la aplicación respecto a estas plataformas de las normas internacionales que figuran en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Convenios de Ginebra, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Resolución 2005/81 de la Comisión de Derechos Humanos, y la Resolución 1738 (2006) del Consejo de Seguridad de la ONU. Estos principios deben ser tomados en cuenta en relación a estas plataformas por todos los actores involucrados, sean organismos del Estado, intermediarios del sector privado, medios de comunicación, la sociedad civil o los usuarios individuales. Mientras tanto, las amenazas a la libertad de prensa hoy en día surgen no sólo de algunas de estas agencias que fallan a la hora de respetar estos derechos, sino también del crimen organizado y de las organizaciones extremistas.
Está claro hoy en día que la construcción de una cultura para apoyar la libertad de prensa es generalmente un proceso largo, mientras que lo que se ha ganado en términos de libertad de prensa se puede perder en cuestión de meses cuando fuerzas negativas toman control de un país. Pero el potencial de progreso se ha hecho posible en muchos casos a través de cambios como aquellos que han tenido lugar en los países donde se ha vivido la “Primavera Árabe”, así como en Myanmar y Sudán del Sur. Décadas de regímenes políticos que no eran propicios para la libertad de prensa están dando paso a un nuevo entorno muy prometedor. La comunidad internacional está trabajando en estrecha colaboración con las autoridades y la ciudadanía en estos y otros países, para garantizar que esta evolución positiva se pueda traducir en garantías a largo plazo para la libertad de expresión y la libertad de prensa.
Un avance importante en esta cooperación internacional en torno a la libertad de prensa es el Plan de Acción de Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad, que fue aprobado el año pasado por los jefes ejecutivos de todos los organismos que integran la ONU. Garantizar la seguridad de los periodistas sigue siendo un desafío, debido a una tendencia al alza en los asesinatos de periodistas, trabajadores de los medios y productores de medios sociales. En 2012 solamente, la Directora General de la UNESCO condenó el asesinato de 121 periodistas, casi el doble de las cifras anuales de 2011 y 2010. Además, sigue habiendo en forma generalizada acoso, intimidación, detenciones arbitrarias y ataques a través de Internet contra periodistas en muchas partes del mundo. Para agravar el problema, la tasa de impunidad de los crímenes contra periodistas, trabajadores de los medios y productores de medios sociales sigue siendo muy alta.
En respuesta a este contexto general de la libertad de prensa, el Día Mundial de la Libertad de Prensa 2013 se centra en el tema: «Hablar sin riesgo: Por el ejercicio seguro de la libertad de expresión en todos los medios»; y hace foco en las cuestiones de seguridad de los periodistas, el combate a la impunidad de los crímenes contra la libertad de expresión y en asegurar una Internet libre y abierta como condición previa para la seguridad en línea.
Este enfoque se basa en los principios establecidos en la Declaración de Medellín «Garantizar la seguridad de los periodistas y luchar contra la impunidad», que fue aprobada por los participantes en el Día Mundial de la Libertad de Prensa celebrado en Colombia en 2007. La Declaración de Medellín insta a los Estados a cumplir con los compromisos de la Resolución 29 aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en 1997 para combatir la impunidad de los crímenes contra periodistas y para cumplir con la Resolución 1738, adoptada el año anterior por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en relación con la situación de los periodistas en situaciones de guerra.
Asimismo, la Declaración de Medellín insta a las asociaciones de medios a promover acciones que aseguren la seguridad de los periodistas. El tema fue destacado nuevamente en la Declaración de Cartago adoptada en ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa 2012, y ganó un nuevo impulso en los informes elaborados por dos Relatores Especiales de las Naciones Unidas . También el año pasado, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad una resolución sobre la Seguridad de los Periodistas, haciendo un llamamiento «a los Estados a promover un entorno seguro y propicio para que los periodistas realicen su trabajo de forma independiente y sin interferencias indebidas». A través de dicha resolución se condenaron en los términos más enérgicos todos los ataques y la violencia contra los periodistas, y se expresó preocupación por la creciente amenaza a la seguridad de los periodistas planteada por actores no estatales.
Estos desarrollos coinciden con la creciente toma de conciencia de que garantizar la libertad de expresión debe extenderse necesariamente a la seguridad en línea. Esto se suma a la importancia de los medios de comunicación en línea, que ha sido reconocida en las recientes celebraciones del Día Mundial de la Libertad de Prensa. La «libertad de conectarse» se enfatizó en el Día Mundial de la Libertad de Prensa 2011 (Washington DC) donde los nuevos medios, incluyendo blogs y otros medios sociales, fueron destacados como agentes de cambio. En el Día Mundial de la Libertad de Prensa 2012 (Túnez), el aspecto social de esta libertad se resaltó especialmente en el contexto del movimiento de la “Primavera Árabe”. Este año, avanzamos sobre este tema, poniendo de relieve la necesidad de promover un entorno en línea abierto y libre para el ejercicio seguro de la libertad de prensa.
FUENTE: Wikipedia
