LLUVIAS DISPARES

El pasaje de un frente frío durante el sábado 15 y domingo 16 produjo las principales lluvias de la semana. Si bien los registros indican que los aportes fueron en general dispares, insuficientes o nulos para algunos sectores de la región, en otros que ocupan un buen porcentaje de la provincia de Buenos Aires, este de La Pampa, sudeste de Córdoba, Sur de Santa Fe y parcialmente Entre Ríos las abundantes lluvias generaron y potenciaron muy buenas recargas de las reservas de humedad de suelo.

Se incluye entre estas zonas el centro de la provincia de Buenos Aires, donde las lluvias acumuladas en diversas localidades superaron los 90 mm (Azul 96, Olavaria 120, Bolivar 193).

Lamentablemente siguen postergadas, en cuanto a recibir beneficios pluviométricos relevantes, gran parte de la provincia de Córdoba y el centronorte de Santa Fe y Entre Ríos. En estas ultimas áreas hay sectores donde la situación de déficit hídrico es bastante crítica y otras donde los cultivos de soja y girasol requerirían lluvias en el corto plazo para no ingresar en situación de mermas marcadas a la productividad.

La cosecha de trigo, prácticamente culminada en el sur de Buenos Aires, ha entregado resultados muy buenos, alcanzándose niveles récords de rendimiento en buena parte de la región, entre los cuales cabe mencionar los muy altos resultados obtenidos en Entre Ríos, Santa Fe, este de Córdoba y el sudeste de Buenos Aires, donde también se lograron resultados excelentes en cebada.

En el resto fueron regulares los rindes, exceptuándose al sudoeste de Córdoba y La Pampa, donde la sequía incidió negativamente en gran parte del ciclo y en muchos casos ni se llegaron a sembrar por las condiciones adversas del suelo.

En maíz la campaña se va desarrollando con altibajos marcados, en cuanto a estado y resultados esperables. Además de las notables diferencias en cuanto a daños/beneficios generados por la ocurrencia o no de lluvias según estado fenológico y zona de la región, es notable apreciar la misma variabilidad entre campos poco distantes entre si.

En general, si se excluyen esos sectores donde el estado del cultivo indica que habrán mermas marcadas a la productividad, o aún pérdida completa de lotes, se estarían esperando en general resultados de regulares a buenos para este grano.

Para el caso de la soja, la de primera se implantó con algunas dificultades y atrasos. Las áreas que recibieron precipitaciones permitirán una marcada mejora, coincidente con la floración y habiendo alcanzado un volumen vegetativo moderado.

La mayoría de la soja de segunda aún transita fases vegetativas diversas según época de siembra. Asimismo en zonas como norte y sudoeste de Córdoba, parte de Santa Fe y de La Pampa, la siembra se demoró mucho, por lo cual vienen muy lentas necesitando lluvias a muy corto plazo para que se repongan y aceleren su crecimiento vegetativo.

Fuentes: en base a información de Extensionistas y EEAs del INTA

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