VOLVIERON LAS LLUVIAS A REGIÓN PAMPEANA
Las mismas resultaron oportunas para algunos sectores. R eaparecieron las precipitaciones en la pradera pampeana luego de un período de escasez que duró unos 15 días. Durante este período deficitario las lluvias fueron localizadas y de mucha variabilidad, tanto espacial como en su cantidad.
Estas características junto con las temperaturas elevadas y la menor humedad ambiente incrementó considerablemente la demanda de agua. Esta demanda atmosférica fue abastecida con las reservas de humedad de los suelos, que en algunas zonas resultaba insuficiente y en consecuencia satisfacían adecuadamente dichas necesidades.
Esto comenzó a repercutir en el estado de cultivos y pasturas. Con la llegada de estas últimas lluvias, más generalizadas y con acumulados más importantes, ha mejorado la situación general de la región. Igualmente existen
aún algunos sectores, como es el caso de la provincia de La Pampa, donde las lluvias resultaron insuficientes
y continúan las deficiencias.
Maíz: Su cosecha prosigue su curso, con resultados variables, según zona y agua recibida durante
su ciclo. En general predominan rindes bajos o regulares, como ocurre en lo que se va trillando
en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, en donde se obtienen valores de 40 a 65 qq/ha, en
promedio. Hay sitios en donde se registraron oportunos aportes de agua y los resultados alcanzados
son casi normales, como ocurre en Buenos Aires. El maíz destinado a alimentación del ganado, como
reserva forrajera, ya está muy adelantado en su recolección, ya sea como destino a silo de picado o como
grano húmedo. Hay que mencionar además que los maíces tardíos o de segunda, en general han
tenido una evolución muy diferente a los de primera y se encuentran muy buenos.
Soja: Sigue siendo el cultivo que mejor ha respondido al cambio en la condición hídrica y se
espera en general una cosecha cercana a los rendimientos nomales en cada zona. Algunas sojas de segunda,
sufrieron en el momento de implantación la falta de humedad adecuada y eso demoró sus primeras
etapas, por lo que en general se observa cierto atraso en su evolución. También algunas de primera
muy tempranas o de ciclos cortos, sufrieron el impacto de la sequía y verán sus rindes disminuidos.
Girasol: Se sigue avanzando con su cosecha, con resultados aceptables, ya que ha respondido
bien ante las condiciones adversas del ambiente. Se sigue mencionando como problema, el daño causado
por pájaros (palomas y loros), en los momentos previos a cosecha.
Forrajeras: Continúa siendo adecuada, se prosigue confeccionado reservas de rollos y fardos y
también de silos de maíz y sorgos. Recobra impulso, a partir de estas precipitaciones, la siembra de
verdeos y pasturas.
FUENTE: INTA
