DÍA DEL ÁRBOL EN ARGENTINA
El secretario de Producción y Turismo Pablo Porcel de Peralta, junto a la comunidad educativa de la escuela 853 Fray Ermete Costanzi plantaron árboles en el predio de la institución, como un aporte más a la concientización del cuidado de los árboles y la importancia de la reforestación.
En el marco del NIC Ciudadanos Responsables, la escuela primaria llevó a cabo esta actividad en ambos turnos. Los alumnos y el personal de la entidad escolar, junto al funcionario municipal plantaron dos especies autóctonas “canelón y timbó”.

La actividad fue acompañada de una charla referida a la importancia de los que brindan los árboles al planeta y nuestro accionar para con el cuidado de ellos.
Este año, la fecha llega en un momento de angustia frente al panorama que se ve en el Amazonas, uno de los grandes pulmones de este planeta. Una selva que arde significa muerte. Por eso, el mundo se une para salvarla de las llamas y así, salvar nuestras propi
as vidas.
¿Por qué se celebra el Día del Árbol en la Argentina? ¿Y por qué el 29 de agosto? Primero hay que remontarse a Suecia, que fue el primer país que instituyó un día en el año para rendirle tributo al árbol, en 1840, y así concientizar sobre la importancia de los recursos arbóreos para la Tierra, y de la necesidad de enseñar a niños y adultos sobre las plantas y sus cuidados para preservarlas.
Con la inmigración, los suecos llevaron estos valores a Estados Unidos, país que estableció una fecha especial para celebrar al árbol en 1872. Así, se produjo un contagio a nivel global, y otras naciones siguieron sus ejemplos.
La fecha surgió para concientizar sobre la importancia de los recursos arbóreos para la Tierra, y de la necesidad de enseñar a niños y adultos sobre las plantas y sus cuidados para preservarlas (Shutterstock)
En la Argentina, todo comenzó quizás con Domingo Faustino Sarmiento, presidente de la Nación desde 1868 hasta 1874, y el principal impulsor de la actividad forestal. En un discurso señaló: «El cultivo de los árboles, conviene a un país pastoril como el nuestro, porque no solo la arboricultura se une perfectamente a la ganadería, sino que debe considerarse un complemento indispensable. (…) La Pampa es como nuestra República, tala rasa. Es la tela en la que ha de bordarse una nación. Es necesario escribir sobre ella ¡Árboles! ¡Planten árboles!».
FUENTE: Infobae – San Javier en Reflejos

