EL INTENDENTE MARIO MIGNO EVOCÓ LA FIGURA DE MANUEL BELGRANO
Fue esta mañana en el acto conmemorativo del Día de la Bandera Nacional en la ciudad de San Javier. El mismo se desarrolló en el salón de acto de la Edem Nº 242 “Manuel Belgrano”.
La celebración fue presidida por el intendente Mario Enrique Migno, quien estuvo acompañado por la directora del establecimiento educativo Graciela Bosco, la vice directora Griselda Zilli, el Senador José Ramón Baucero, el Diputado Provincial Adrián Simil, el presidente del Concejo Deliberante Marcelo Bugnon, el jefe y sub jefe de la UR XIV de Policía Julio Rivero y Luis Gola respectivamente; el Secretario de Cultura, Educación y Deportes Raúl Selmi, los ediles Liliana Verano y Carlos Goris, el Vicario Parroquial Matías Luna, representantes de diversas instituciones e invitados especiales.
En primer lugar ingresaron las banderas de ceremonias, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y posteriormente se hizo un minuto de silencio en memoria del General Manuel Belgrano.
Tras la evocación religiosa, que estuvo a cargo del sacerdote Matías Luna, algunas autoridades descubrieron el busto del creador de la bandera y alumnos del establecimiento educativo anfitrión depositaron ofrendas florales.
El profesor Marcelo Strina dirigió unas palabras a los presentes, señalando que “somos un país joven, pero con una historia vibrante, lleno de conflictos y enfrentamientos, entre unitarios y federales, peronistas y radicales, entre otros que aún persisten”. “Sin embargo hemos crecido muchísimo y hemos mejorado nuestra calidad de vida, aunque siempre es posible estar mejor, así que debemos seguir esforzándonos, haciéndonos fuertes desde adentro como país, como nación, para luego salir consolidados hacia fuera realizando relaciones estratégicas, como estamos seguros hubiese deseado Manuel Belgrano y otros próceres que lo acompañaron en el proceso de la independencia”.
Por su parte el Intendente Mario Migno opinó que “Pensar en Belgrano es pensar en uno de los dos hombres más significativamente progresista del la historia argentina, Belgrano y Sarmiento”.
«Belgrano fue un verdadero revolucionario y dejó a los argentinos un ejemplo único de abnegación”.
Más adelante dio lectura a una nota del periodista Alfredo Leuco, que escribiera el año pasado en homenaje a Manuel Belgrano, de las cuales comparte algunas y otras no.
Señala textualmente los siguiente:
Si me permite, Don Manuel, me gustaría decirle que usted es el espejo en el que todos los políticos argentinos deberían mirarse. Porque usted hizo el camino inverso de tantos políticos corruptos. La mayoría llega pobre a la función pública y sale rico. La mayoría se enriquece ilícitamente. Su biografía demuestra que usted hizo todo lo contrario.
Nació rico. Nació en cuna de oro porque su padre era un importante comerciante. Por eso pudo acceder a la educación a la que accedió. Por eso Salamanca, Valladolid. Pero se pasó la vida repartiendo su fortuna entre la gente común. Y murió pobre. Se empobreció lícitamente. Se convirtió en una bandera de austeridad republicana. Usted, justo usted, que es el creador de la bandera convirtió su trayectoria en una bandera y su cuerpo en el abanderado de los mejores valores que debe tener un hombre público que está obligado a servir a su comunidad. Por eso creo que a 200 años del nacimiento de la patria llegó la hora de pedirle perdón.
Mil disculpas, Manuel Belgrano. Ojalá nos perdone. Y si me permite, como una manera de desagravio, me gustaría decirle gracias por todo lo que hizo por nosotros. En este Bicentenario le decimos gracias por haber protegido siempre a los más desprotegidos, a los más humildes, a los ancianos, a las mujeres y a los indios. Por haber impulsado siempre el progreso y el bienestar de la gente. Por darle a la tierra el carácter de generadora de riquezas y haber inventado el impuesto a las tierras improductivas. Progresismo puro.
Gracias por grabarnos a fuego en nuestra identidad esa frase maravillosa que dice que el sentimiento de libertad es capaz de transformar en héroes a los ciudadanos más simples. Gracias por su combate permanente contra los monopolios y todo tipo de autoritarismo. Por haber sido miembro del primer gobierno patrio. Por defender la libertad de prensa y la modernización. Por haber traído de Europa las ideas más avanzadas de soberanía y emancipación y las tres vigas maestras de la revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad. Gracias por la inmensidad de su cultura. Por hablar y leer perfectamente en inglés, francés, italiano y latín. Gracias por haber redactado junto a Mariano Moreno el Plan Revolucionario que se presentó a la Junta. Gracias por decir que la patria es educación. Por haber donado sus sueldos para construir la biblioteca pública y varias escuelas que se construyeron 170 años después. Gracias por el coraje de haber combatido en las invasiones inglesas y por convertirse en general de la Nación cuando su formación era de abogado, economista, diplomático y periodista.

Pese a todo no dudó en tomar las armas y las estrategias militares para defender esta bendita tierra. Gracias por haberles salvado la vida a la esposa y a la hija del general San Martín. Ojalá alguna vez nos perdone que lo hayamos dejado morir en la más terrible de las miserias. Vencido por las enfermedades y con el único tesoro de su reloj personal para recompensar al médico que lo asistió hasta el final. Le confieso que me produjo un desgarro en el alma cuando leí que su cuerpo estuvo ocho días sin poder ser sepultado por falta de dinero. Siento vergüenza histórica retroactiva. Por eso perdón y gracias, don Manuel Belgrano. Gracias por la escarapela y por la bandera. Y sobre todo gracias por enseñarnos con la enseña que Belgrano nos legó que la lucha por una patria más justa es la verdadera bandera idolatrada.
Finalmente alumnos y profesores de la Edem Nº 242 realizaron una representación artística alusiva a la fecha.
FUENTE: San Javier en Reflejos
