Alejandra cumplió 150 años

Un poco de historia por Guido Abel Tourn –  Para comprender el tiempo y el espacio en relación al hecho que hoy nos convoca para celebrar el 150 aniversario de la Alexandra Colony, previamente realizaremos una mirada retrospectiva.

La Constitución Nacional dictada en el año 1853 realiza una amplia convocatoria al expresar en su Preámbulo: Que la tierra esta “abierta para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

 

Quien dictó las Bases y puntos de partidas para nuestra organización nacional expresa su recordada frase: “Gobernar es poblar”, que es mucho más que poblar, en el sentido, que poblar también es educar, civilizar, mejorar, enriquecer y también, como finalidad en la política demográfica para esta Argentina.

 

Por su parte Sarmiento afirmaba que “Europa tiene exceso de hombres y escasez de pan, America exceso de tierra y escasez grande brazos” y pretendía que los inmigrantes que lleguen sean preferentemente alemanes, o sea, mecánicos y electricistas e ingleses con algún capital disponible.

 

En ese marco histórico se produce en 1870 el nacimiento de Alexandra y porqué en este territorio.?

 

Se pregonaba en todo Europa -a partir de la presencia de Aaron Castellanos- que la provincia de Santa Fe era la mejor preparada para recibir esos contingentes de europeos disponibles, que por sus dramáticas condiciones de vida, al estar sumergidos en una profunda pobreza, son expulsados del viejo continente.

 

Se ponderaba las ventajas ofrecidas por Castellanos, a los colonos que quisieran establecerse “en la costa derecha del rio Paraná y en las dos del Salado, en la provincia de Santa Fe” eran las más aptas para la radicación de los laboriosos colonos, además que los cursos de aguas servían como natural medio para el transporte de los productos

 

Tras el nacimiento de la colonia Esperanza el proceso colonizador se concentra en la costa santafesina, Santa Rosa, Cayastá, Helvecia, Colonia Francesa, San Javier, luego, las colonias nacidas en el territorio de los Pájaros Blancos: el arribo y radicación de los norteamericanos, los galeses separados de la colonia de la Patagonia, la colonia Eloisa y finalmente arribamos a la Alexandra Colony, considerada la primera colonia británica en la Argentina.

 

El establecimiento de esta colonia fue el producto de la decisión de banqueros londinenses que conformaban el banco J. Thomson T. Bonar & Cía. que realizó un importantísimo aporte de capital al adquirir a la provincia 24 leguas cuadras de terreno.

 

La institución bancaria era una sociedad familiar y queda puesto de manifiesto la importancia, cuando advertimos que tanto el padre Thomas Weguelin y su primogénito Christopher fueron Gobernador y director del Banco de Inglaterra. Que comercializó con Rusia en el Mar Báltico, con el Perú por el guano y el té, con el Paraguay.

 

Le correspondió a Andrés Weguelin el menor de los integrantes de la familia Thomson y Weguelin, al finalizar sus estudios en la Universidad de Oxford trasladarse a la Argentina y dar nacimiento al proyecto de agrarización iniciado el 11 de octubre de 1870, en pleno chaco santafesino y fuera de la zona de fronteras norte de la provincia.

 

Por ser los propietarios de las tierras a colonizar, un banco,  no debió ir en la búsqueda de recursos, los poseían ellos.

 

Es por ello que, a cada familia inmigrante colonizadora, recibe una parcela de tierra de 40 hectáreas. Contaban con una fabrica de ladrillos para construir los edificios, una cosechadora y una locomotora de caminos para la levantar la cosecha, un molino harinero y una pequeña embarcación para realizar el tráfico fluvial y trasladarse hasta el vecino pueblo correntino de Esquina.

 

Pero el encuentro con el aborigen fue difícil y complejo ya que en todo momento fueron hostigados hasta que se produce un primer enfrentamiento en el que pierde la vida el joven fundador Weguelin y Esteban Rostan un joven italiano de 16 años, personal de la empresa.  ¡¡Entre los pobladores cundió el desorden y desaliento al perder al fundador y organizador de la colonia!!!!!

 

Un nuevo director se hará cargo de continuar con el proceso y le correspondió a otro inglés, Arturo Powys esa tarea y seguir recibiendo a las familias que van a poblarla, son de los más diversos orígenes, ingleses, españoles, suizos, dinamarqueses, galeses y norteamericanos, dado la importancia adquirida por esta colonia inglesa y en 1872 arribó el mayor contingente que viajan directamente desde Génova en una embarcación con 38 familias italianas valdenses para arribar al puerto del Guaycurú margen derecha del rio Paraná.

 

Con las dificultades propias del lugar, la desorganización en que cayeron tras la ausencia del fundador y la falta de comunicación hace que su desarrollo sea lento y arduo a lo que se van sumando nuevas muertes violentas, dos peones de la empresa, el mencionado director Powys y el Juez de Paz William Moore.

 

Por último, el fallecimiento de Christopher Weguelin director del banco Thomson Bonar y Cía., de lo que resulta que no existe en la familia, ni en la institución bancaria en Londres, alguien que le interese sostener una colonia en la lejana Sudamérica.

 

En 1885 es vendida a terratenientes españoles con domicilio en la ciudad de Rosario, sociedad de hecho compuesta por Antonio Zubelzu y Arbides, Juan Ortiz y Leopoldo Guerra y Oviedo, que la adquieren como mera inversión.

 

Desaparece el proyecto de agrarización del norte santafesino, para convertirse en un terreno de más de sesenta mil hectáreas para la explotación de la ganadería, que eclipso todo otro interés que pudiera mantener algún proceso dedicado a la agricultura.

 

Alejandra se convierte en madre de colonias ya que gran parte de sus habitantes la abandonan para poblar o dar nacimiento a El Sombrerito, Las Garzas, Villa Ocampo, Florencia, etc. Incluso, el administrador-tesorero Charles Henri Webster cesa en sus tareas y es contratado por el inglés Eduardo Langworthy para que administre su recién fundada Colonia Florencia.

 

Pasados treinta años y con el nacimiento del nuevo siglo la pequeña villa llamada Santa Catalina ahora será solo Alejandra, recibe el aporte de los hijos y herederos de los colonizadores, quienes construyen importantes viviendas para sus familias que dejan de vivir en las chacras. Nacen las principales instituciones públicas y privadas: la Comisión de Fomento, el Tiro Federal, el Club Atlético San Martin, la Sociedad Italiana, el Lawn tenis. Alejandra vive un momento de esplendor, de brillo, los jóvenes viajan a las grandes ciudades a realizar estudios de especialización.

 

Si nos adelantamos en el tiempo, llegan al distrito comunal los arroceros con sus arroceras, hombres con cierta experiencia venidos de Corrientes y el Brasil, se radican en el distrito y explotan miles de hectáreas en la siembra del arroz.

 

Y para no extenderme en la historia reciente, mencionaré el último periodo que denomino importantes aportes a la infraestructura local y regional.

 

Después de 117 años, felizmente fue pavimentada la ruta provincial n° 1, luego la electrificación rural y urbana, el teléfono de línea con llamadas nacional e internacional, el sistema cooperativo de electricidad y luego, del agua potable, los importantísimos planes de vivienda, y hoy el cordón cuneta y el asfalto que junto, con un incipiente turismo regional transformaron nuestra monótona vida cotidiana.

 

Hoy estamos felices recordando estos 150 años de vida y elevamos un profundo y emocionado recuerdo de agradecimiento a todos esos hombres y mujeres que, abandonando sus hogares y su amada tierra, arribaron a este lugar detrás de un sueño: su tierra prometida.

 

Guido Abel Tourn

Foto: Gabriela Tourn

 

 

 

 

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