CONDICIONES METEOROLÓGICAS ADVERSAS PARA CULTIVOS Y PASTURA
Durante el período semanal que se informa, las condiciones climáticas fueron adversas para el desarrollo de los cultivos, con altas temperaturas, la baja humedad relativa y con ausencia de lluvias.
El viento proveniente mayormente del cuadrante norte contribuyó al sostenimiento de las altas temperaturas. Sólo algunos sectores de la franja oeste, involucrando a sitios de Córdoba, La Pampa y oeste bonaerense, recibieron pequeños milimetrajes aportados por chaparrones, que sólo sirvieron para paliar mínimamente la situación, a la espera de mejores lluvias.
Consecuentemente, ahora se entra a jugar plazos decisivos para el resultado final de la actual campaña de grano grueso, dado que el agotamiento de la poca disponibilidad hídrica para los cultivos instalados y las posibilidades de completar las siembras faltantes de esta temporada, dependerá imprescindiblemente de la ocurrencia de alguna buena lluvia a muy corto plazo.
Evolución semanal de los cultivos: descripción regional
Trigo: A la fecha la cosecha ha superado el 90% quedando pocos lotes todavía por recolectar, habiéndose logrado en la zona triguera típica de Buenos Aires rendimientos promedios del orden de los 49-50 qq/ha. Hacia el oeste tales guarismos van disminuyendo y se tornan bastante desparejos, para situarse entre 18 y 25 qq/ha. En términos generales, para esta campaña, se puede concluir que en la definición del rendimiento final, el buen llenado de grano compensó en gran medida la escasa cantidad de macollos que pudo “hacer” cada planta.
Cebada y otros cultivos de invierno: También para el caso de la cebada cervecera se considera ya concluida la cosecha, observándose resultados de moderados a muy buenos (60 qq/ha) para la franja sur de la región y un promedio por ejemplo en Tres Arroyos, de 32 qq/ha. La calidad de lo cosechado se presenta como buena a muy buena. Al avanzar hacia el centro-norte los rendimientos fueron decayendo a causa de la falta de lluvias. La colza y demás cultivos de invierno mostraron rendimientos no más que moderados y con notable disparidad, según localización geográfica y lluvias recibidas.
Maíz: Buena cantidad de lotes de siembra temprana transcurrieron la floración sin recibir lluvia, con los suelos secos y soportando elevadas temperaturas, todo lo cual los sometió a un marcado estrés hídrico en esa etapa crucial del ciclo. Ello decidió a los productores a pastorearlos o picarlos para hacer silo y liberar esas superficies, aspirando a hacer allí alguna nueva siembra tardía de maíz o soja durante el mes de enero. En cambio, los maíces de segunda o de siembra tardía se encuentran en una condición grave a la espera de eventos de precipitación que genere un cambio en la situación de las plantas.
Soja: En la franja norte de la región pampeana, las sojas de primera de grupos cortos III-IV no tomaron volumen ni altura adecuada y ya florecen, pero presentando elevado aborto de flores. Las que todavía transitan etapas vegetativas se muestran con evolución ralentizada y muy necesitadas de lluvia. En varios sitios y zonas todavía queda por sembrar una apreciable cantidad de superficie que fuera desocupada de trigo y que seguramente será concretada en cuanto mejoren las condiciones de humedad de suelo.
Girasol y otros: El girasol va soportando la sequía, mostrando lotes que han llegado a florecer sin alcanzar la altura deseable, el sorgo granífero sigue aguantando y el maní es el que mejor soporta la sequía (en zonas del sur de Córdoba el total acumulado de lluvia del año pasado es inferior en más de 300 mm de la media estadística).
Forrajes: El rubro también está siendo afectado por la sequía, las alfalfas entregaron un par de cortes para hacer rollos, pero luego de ello, en la actualidad, no reaccionan. En vastas zonas va aumentando la presencia de plagas diversas como tucuras, arañuelas y orugas. En algunas áreas del centro-oeste, donde se contaba con el recurso de napas freáticas cercanas a superficie, ahora los niveles fueron bajado notablemente y se han salinizado, con los cual las praderas que contaban con ese beneficio también van perdiendo terreno.
Las gramíneas muestran amarillamiento de hojas basales y extremos foliares, las leguminosas están estancadas y no pueden sostener el follaje, quedando casi peladas. Por ahora, esta caída en la oferta de alimento fresco puede ser compensada razonablemente, ya que se ha logrado acopiar buenos volúmenes de reservas y suplementos.
FUENTE: Inta
