“El cambio o la revolución que necesitamos los sanjavierinos debería partir del respeto”
Expresó la intendente Ana Maribel González, al presidir el acto que conmemoró esta mañana el 215° aniversario de la Revolución de Mayo. La ceremonia se llevó a cabo en el gimnasio cubierto del Colegio San José, debido a las inclemencias climáticas.
Durante su alocución, la mandataria destacó la importancia de la fecha patria como un símbolo de unidad y reflexión sobre el presente: “Cada 25 de mayo los argentinos celebramos con desfiles, marchas patrias, banderas y comidas típicas un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo. Pero también es una oportunidad para mirar nuestra realidad y pensar qué cambios necesitamos hoy como comunidad.”
En ese sentido, González subrayó: “El cambio o la revolución que necesitamos los sanjavierinos debería partir del respeto, de dejar de estar enfermos de poder y de agresión, y reunirnos en las diferencias para lograr el desarrollo de nuestros niños, jóvenes y de toda la comunidad”.
La jefa comunal resaltó el valor de los ideales de 1810, el rol de la juventud en los procesos de transformación y la necesidad de trabajar colectivamente para el progreso local: “Debemos aprovechar la energía de los jóvenes, como lo hicieron aquellos luchadores, y aprender también de la sabiduría de nuestros mayores. El desafío actual es construir una San Javier mejor, superando las divisiones y sumando desde cada lugar”.
La ceremonia incluyó la entonación del Himno Nacional, la liturgia de la palabra a cargo del presbítero Armando Cattáneo —quien llamó a “unirnos para vencer las nuevas formas de esclavitud como la droga, el juego y la violencia”— y presentaciones artísticas del Estudio Musical “Florián Paucke” dirigido por el profesor Alejandro Sterky, y del Ballet Municipal “Sangre Mocoví”.
Acompañaron a la intendente el presidente del Concejo Deliberante, Enzo Zimmermann; concejales; el presidente comunal de Caraguatá; miembros del gabinete municipal; representantes de instituciones educativas, de seguridad, servicio, deportivas, culturales y religiosas; y vecinos.
Como cierre del acto, la Municipalidad de San Javier agasajó a los presentes con una tradicional chocolatada y bollitos, compartiendo un momento cálido de encuentro y fraternidad comunitaria.
Fuente: San Javier en Reflejos

