“ELLA NOS HA CONVOCADO”

08 - 12 - 14 - 108 - 12 - 14 - 2Expresó en su homilía el cura párroco Sergio Capoccetti, al celebrar la Misa de la Inmaculada Concepción. Cientos de sanjavierinos participaron en la víspera de la procesión que partió del templo parroquial y de la misa que se celebró en el acceso sur a San Javier.

En su homilía Capoccetti, sostuvo “Ella nos ha convocado, nadie de nosotros vino a esta celebración con la promesa de un show, no tampoco vino convocado por propagandas y carteles. Simplemente nosotros sabíamos que hoy 8 de diciembre se peregrina hasta este lugar”.

En el final de la celebración, Capoccetti, planteo a la comunidad una inquietud de algunos sanjavierinos, de trasladar la imagen de Virgen que se encuentra en el acceso sur a San Javier, a un terreno municipal, que se encuentra a pocos metros, hacia el norte de su actual emplazamiento. La comunidad respondió con un aplauso, aprobando la iniciativa.

08 - 12 - 14 - 308 - 12 - 14 - 4Un poco de historia

Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.

El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:

«…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…»

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

María es la «llena de gracia», del griego «kecharitomene» que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.

Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.

El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: «Dignare me laudare te: Virgo Sacrata» (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

FUENTE: San Javier en Reflejos