Finalizó el juicio a empresarios arroceros

Dos empresarios arroceros, Rubén Arnoldo Carlen y Raúl Francisco Carlen, han sido condenados por realizar obras ilegales que causaron el derrumbe de un tramo de la ruta provincial número 1 en Colonia Teresa, poniendo en riesgo el casco urbano de la localidad.

La sentencia fue dictada por la jueza Celeste Minniti en un juicio oral y público que tuvo lugar en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. Además de la condena, se impuso a los empresarios multas económicas y la obligación de financiar todas las obras necesarias para restaurar el ambiente afectado.

Los fiscales Bárbara Ilera y Ezequiel Hernández, (foto) representantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), destacaron que la sentencia tuvo en cuenta el pedido de la Fiscalía de respetar el derecho a un ambiente sano.

Rubén y Raúl Carlen fueron condenados como coautores del delito de estrago doloso por inundación. Se les impuso una pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional y multas económicas de 180.000 pesos, 90 milpesos cada uno. Además, la jueza ordenó que los condenados y su empresa financien todas las obras necesarias para restaurar el ambiente afectado por las obras ilegales.

La jueza especificó que la elaboración del programa de remediación estará a cargo de la provincia, a través de los organismos competentes, y deberá tener en cuenta parámetros científicos actuales. También se impuso a los condenados la obligación de capacitarse en el cuidado del medioambiente y/o en el uso racional del agua.

Durante el juicio, los fiscales demostraron que los empresarios llevaron a cabo obras ilegales con la intención de modificar el cauce natural del arroyo Saladillo Dulce para mejorar sus rendimientos. Estas obras incluyeron la construcción de terraplenes de más de seis kilómetros de extensión y canales de riego y desagües que obstruyeron el escurrimiento natural del arroyo.

Las obras ilegales provocaron la inundación de campos aledaños y la destrucción de un tramo de la ruta 1 en 2019. Además, desviaron caudales hacia el río San Javier, poniendo en peligro el casco urbano de Colonia Teresa.

La condena a los empresarios arroceros por estas obras ilegales representa un precedente importante en la defensa del derecho a un ambiente sano y en la responsabilidad de los empresarios en la preservación del medio ambiente.

Fuente: Oficina de Prensa y Difusión MPA