“Gobiernos ricos y municipios pobres”, cuestionó Martínez

Con un mensaje crítico hacia el actual esquema de distribución de recursos, se realizó este lunes 30 de marzo en San Javier el conversatorio “Autonomía Municipal y Federalismo: ¿Qué cambia con la nueva Ley de Municipios y cómo impacta en San Javier?”, un espacio que puso en el centro del debate el futuro de los gobiernos locales.

La actividad tuvo lugar en el local de ATE Seccional San Javier, en calle Intendente Bode 1063, y fue coordinada por la concejal Romina Cantero, quien promovió la iniciativa con el objetivo de acercar a la comunidad un tema clave que hoy se discute en la Legislatura santafesina.

El principal expositor fue Oscar «Cachi» Martínez, dirigente político con extensa trayectoria en la provincia, ex diputado provincial y referente en temas de reforma del Estado, transparencia y federalismo. Lo acompañó Alberto Sosa, secretario de Asuntos Legislativos de FESTRAM.

Antes del inicio del conversatorio, ambos brindaron una rueda de prensa en la que dejaron definiciones contundentes. Martínez advirtió que existe un profundo desconocimiento social sobre el alcance de la nueva Ley Orgánica de Municipalidades y la reforma constitucional en marcha: “La ciudadanía no sabe lo que se está discutiendo”, afirmó.

Uno de los ejes más fuertes de su exposición fue la crítica al modelo de federalismo vigente dentro de la provincia. “Se habla de federalismo hacia la Nación, pero no se practica hacia el interior”, sostuvo, al tiempo que graficó la desigualdad con una frase que sintetizó su postura: “Hay gobiernos provinciales ricos y municipios pobres”.

El dirigente explicó que Santa Fe presenta una de las mayores cantidades de gobiernos locales del país, con 365 municipios y comunas, pero con marcadas asimetrías en la distribución de recursos. En particular, señaló que localidades del norte provincial, como San Javier, cuentan con hasta tres veces menos presupuesto que ciudades del sur, lo que condiciona su capacidad de gestión.

Además, cuestionó el criterio de coparticipación vigente, al considerar que reproduce desigualdades en lugar de corregirlas. Según detalló, los municipios con mayor presupuesto reciben más recursos, generando un círculo que amplía la brecha entre regiones.

En ese marco, el conversatorio abordó los principales puntos de la reforma en debate. Uno de ellos es la posibilidad de que municipios como San Javier cuenten con una Carta Orgánica propia, lo que implicaría avanzar hacia una mayor autonomía institucional.

También se destacó la necesidad de fortalecer la participación ciudadana real en la toma de decisiones, mediante mecanismos que permitan a los vecinos incidir en las políticas públicas locales. En la misma línea, se planteó la importancia de garantizar concursos transparentes para el ingreso al empleo municipal, evitando discrecionalidades.

Otro de los ejes centrales fue el control del gasto público. Martínez advirtió que en muchos municipios no existen herramientas básicas de transparencia, como boletines oficiales completos o respuestas a pedidos de informe del Concejo. “La nueva ley plantea publicar ordenanzas, pero no los decretos del Ejecutivo, que son clave para entender cómo se ejecutan los recursos”, remarcó.

Asimismo, cuestionó la falta de independencia de los organismos de control, señalando que en algunos casos son designados por el propio intendente. “Controlante y controlado terminan siendo lo mismo”, expresó, y propuso una mayor participación de la oposición para garantizar equilibrio institucional.

El debate también incluyó la necesidad de establecer reglas claras y límites a los sueldos de los funcionarios, así como avanzar en una planificación urbana y ambiental con mirada de futuro, que permita un desarrollo ordenado de las ciudades.

Otro punto relevante fue el reclamo de mayor protagonismo de los municipios en áreas clave como salud, seguridad y educación. Martínez consideró que las decisiones no pueden tomarse de manera centralizada sin consulta a los actores locales. “No puede ser que el director de un hospital sea designado desde la capital sin participación del territorio”, ejemplificó.

También planteó la necesidad de que los municipios tengan facultades para controlar obras públicas ejecutadas por otros niveles del Estado, recordando casos donde la falta de control local derivó en perjuicios para los vecinos.

En el tramo final, el dirigente dejó en claro que la reforma puede ser una oportunidad, pero con condiciones: “Si no hay autonomía financiera, esta ley será un cheque en blanco”, advirtió, subrayando que sin recursos propios no hay verdadera capacidad de decisión.

Por su parte, desde FESTRAM, Sosa manifestó preocupación por el impacto de la reforma en los trabajadores municipales, especialmente en lo referido a condiciones laborales y negociación salarial. En ese sentido, remarcó que cualquier cambio debe contemplar a todos los sectores y evitar desigualdades.

El conversatorio dejó así planteado un debate profundo sobre el presente y el futuro de los municipios, en un contexto donde se discuten transformaciones estructurales que podrían redefinir el vínculo entre provincia y gobiernos locales, con el desafío de construir un modelo más justo, participativo y verdaderamente federal.

Fuente: San Javier en Reflejos