La Escuela 436 celebra hoy sus primeros 108 años
En el año 1899, los misioneros franciscanos fundaron la Escuela Indígena que funcionaba en la casa habitación de la Misión de San Javier, con el fin de “educar a los hijos de los mocovíes, enseñarles las primeras letras, trabajos manuales propios de su respectivo género e instruirlos en la fe cristiana”. El fundador y primer director fue fray José Possi, a cuyo cargo se encontraba la reducción.
En el año 1912, la parroquia y la misión, que dependían de la Diócesis de San Carlos (San Lorenzo), pasaron a depender de la Diócesis de Santa Fe, y la Escuela Indígena fue trasladada a una casa cercana a la iglesia, en calle Nicasio Oroño e Intendente Bode.
A principios de 1914, fue trasladada definitivamente al lugar que ocupa actualmente, en la esquina de calle Gral. López y San Martín, a una vieja casona de características coloniales. El 23 de mayo de ese año se oficializó y pasó a depender del Consejo Federal de Educación de la provincia de Santa Fe.
En el año 1919, recibió el número 436 y se la nombró Antonino Alzugaray.
En 1946, la escuela brindó el ciclo escolar completo, ya que hasta ese momento sólo era hasta cuarto grado.
En 1951, se le cambió el nombre por el de Gral. José de San Martín, pero en 1953 recibió el nombre de Eva Perón.
Luego, en 1955, debido al proceso histórico de nuestra patria y en el marco de la Revolución Libertadora, que derrocó al gobierno del Gral. Perón, las autoridades ministeriales y escolares decidieron volver a denominar a la Escuela Nº 436 Don José de San Martín.
Todos estos años, el establecimiento escolar fue ampliando sus servicios (nuevas disciplinas integran la propuesta curricular, organismos internos, comedor escolar, servicio odontológico, formación de la asociación cooperadora, etc.) y ocupando un lugar relevante en la comunidad de San Javier.
En 1971, se inició la construcción del actual edificio y las actividades escolares debieron desarrollarse en otros locales del pueblo.
Edificio propio
En el año 1976, se inició el ciclo lectivo en el edificio aún sin terminar; pero luego, en el transcurso de ese año, se dio por terminada la construcción. Desde ese momento y hasta el presente se han realizado modificaciones y ampliaciones para mejorar la estructura edilicia, se han incorporado equipamientos tecnológicos y se cuenta con una rica y variada biblioteca escolar.
En el 2000, en el marco del proyecto institucional “Los chicos tienen la palabra”, llevado a cabo por el organismo interno “Los derechos del niño y del adolescente” tomando uno de los derechos “la identidad”, se creó el distintivo de la escuela.
En 2004, con motivo de conmemorar los 90 años de la institución se creó el himno “Un siglo de amor”.
En pos de una mayor calidad educativa para los alumnos, se han diseñado proyectos institucionales, que les permite a los niños poder involucrarse en la realidad social y sus problemáticas, para proyectar posibles soluciones en un futuro inmediato, y proyectos interinstitucionales que posibilitan la inclusión de alumnos con capacidades diferentes desde hace más de una década.
A lo largo del tiempo, los equipos directivos, docentes, asistentes escolares, cooperadores de esta institución, siempre han trabajado para la construcción de una escuela más inclusiva, solidaria, con firmes valores éticos y principios democráticos, abierta a la comunidad y por sobre todas las cosas formando alumnos con altas capacidades cognitivas en todos los campos del saber escolar, para que puedan continuar sin dificultad sus estudios secundarios y tener una buena formación como persona y ciudadano argentino.
Fuente: San Javier en Reflejos

