Sanjavierina lucha contra un cáncer de pulmón y le pide a Dios un deseo: “vivir 10 años más para ver crecer a mis hijos”

Lo que comenzó como un simple calambre en la pierna derecha se transformó en una de las batallas más difíciles de su vida. Daniela Constante, nacida en San Javier y radicada desde hace años en San Guillermo, es maestra jardinera y desde 2023 convive día a día con un diagnóstico que cambió por completo su realidad: cáncer de pulmón con metástasis.

En una conmovedora entrevista para el ciclo “Historias que inspiran”, conducido por Emiliano Nunia en TVCoop Cooptel, Daniela relató cómo aquel dolor fue el primer aviso de una enfermedad que llegó sin antecedentes familiares ni hábitos de riesgo.

“Sin ser fumadora, sin tener antecedentes en mi familia y tampoco convivir en ambientes de fumadores, me diagnosticaron cáncer de pulmón. Todo empezó con un dolor en mi pierna derecha. En realidad, el cáncer primario estaba en el pulmón y había hecho metástasis en mi pierna”, contó.

Tras un año de licencia médica, en agosto de 2025, Daniela decidió regresar al jardín para reencontrarse con sus alumnos y compañeras:

“Necesitaba volver al trabajo, porque necesitaba volver a sentirme acompañada.”

Pero su lucha diaria no solo es emocional, también económica. El tratamiento es costoso y constante:

“La quimioterapia mensual tiene un costo de 1 millón de pesos, mientras que las pastillas que tomo todos los días valen 30 millones. Si bien mi mutual lo cubre, hay meses en los que no llego y tengo que hacer tareas o ventas para cubrir los gastos.”

A pesar de todo, Daniela elige cada día mirar la vida con gratitud y fe:

“Mi lucha es disfrutar el día a día. La vida de golpe me frenó y me puso en una silla de ruedas. Hoy disfruto cada pequeño momento que la vida me regala. Aprendí que no todo pasa por trabajar, sino por valorar el estar bien y tener salud. Ahora me detengo a contemplar la vida, algo que antes no hacía.”

Con una serenidad que conmueve, Daniela también reflexionó sobre su vínculo con Dios y su mayor deseo:

“Yo no le tengo miedo a la muerte, porque le tengo mucha fe a Dios. Si Él me lleva, será porque me necesita. Siempre le pido a mis médicos que me digan cuánto tiempo de vida me queda, no por miedo, sino para dejar todo organizado. Tengo dos hijos y mi único pedido a Dios es poder vivir 10 años más para verlos grandes.”

Su testimonio es una lección de fortaleza, amor y esperanza que emociona y deja huella en todos los que la escuchan.