UN CASO DE LEPTOSPIROSIS EN ROMANG

Carola Scherer, vecina oriunda de Romang que ahora vive en Santa Fe, relató a RADIO AMANECER lo vivido por su hermano, Damián, que habita en la localidad costera, quien luego de ser tratado en primera instancia como enfermo de dengue, luego se supo, análisis de por medio, que en realidad tenía “leptospirosis”.

Carola contó que “Damián empezó con un estado febril el pasado 8 de marzo y además dolores de cabeza, mucha fiebre, vómitos. Al día siguiente fue atendido en el Hospital de Romang y se le diagnosticó dengue y lo mandan al domicilio a que haga la parte de medicación, pero cada día se sentía peor”. “Entonces – siguió – volvió al Hospital, lo internan y para el día 11 le hacen una extracción de sangre para ver cómo está su riñón y su hígado. Su corazón está bien, a través de una placa lo determinan. Pero sigue con estos síntomas muy fuertes, hasta se desvanece en algún momento. Uno de los síntomas principales que tenía era la fotofobia, miraba la luz y veía todo rojo y además le hacía daño a los ojos”.

“Siempre con el diagnóstico de dengue, lo trasladan a Reconquista y le hacen un análisis como corresponde en estos casos, y allí le detectan que tiene la leptospirosis” señaló.

Damián Scherer Tiene 54 años, trabaja en la Comuna de Romang, y es el encargado de la parte de taller mecánico. No se pudo determinar dónde o cómo se ha contagiado.

Carola Scherer expresó además que “el tratamiento se atrasó mucho y él sufrió mucho. Al principio se puede confundir con el dengue, pero cuando uno le da un tratamiento y no merma, creo que no se puede decir una enfermedad sobre supuestos.”

Después aclaró “la atención tanto en Romang como en Reconquista ha sido buenísima, pero no sé por dónde pasa el hecho de que se hayan demorado en hacer un análisis para determinar qué es.”

La leptospirosis

La leptospirosis es una de las zoonosis más comunes y un importante problema de salud pública, aunque se desconoce la prevalencia real de esta patología. La infección es comúnmente transmitida a humanos cuando agua que ha sido contaminada por orina animal se pone en contacto directo con lesiones en la piel, ojos o por las mucosas. En zonas no tropicales, los casos de leptospirosis muestran relativamente marcadas estaciones, donde la mayoría ocurren entre agosto y septiembre o entre febrero y marzo.

El tiempo de incubación de la bacteria en el ser humano, es decir desde que entra al organismo hasta que se manifiesta puede ser de 4 a 8 semanas. En esta primera fase la enfermedad se muestra con síntomas similares a los del resfriado común, una presentación clínica que es muy similar al dengue, fiebre amarilla, malaria, influenza y muchas otras enfermedades tropicales, caracterizada por fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular, haciendo que ese período inicial sea difícil de diagnosticar y orientar un tratamiento oportuno.

Luego de esta fase y de un periodo sin molestias, puede seguir una fase de mayor gravedad de la enfermedad, dependiendo del grupo serológico bacteriano, presentándose otros síntomas como: irritación conjuntival, irritación meníngea, rigidez de nuca, insuficiencia renal, ictericia, hemorragias intestinales o pulmonares, arritmia o insuficiencia cardíaca o dificultad para respirar.

La enfermedad dura desde unos pocos días hasta tres o más semanas, dependiendo de su gravedad. La mayor parte de las infectados presentan sólo una primera fase, presentando molestias leves o no presentado ningún tipo de molestias. La segunda fase puede ser grave y, si no es tratada debidamente puede provocar una recuperación lenta (meses), más raramente daños renales e incluso en casos extremos la muerte.

Los animales que se tratan o que desarrollan una respuesta inmune adecuada, suelen sobrevivir, pero si no se tratan suelen desarrollar enfermedad renal y hepática crónicas. Puede darse en animales de cualquier edad, sexo o raza, y no siempre produce síntomas.

La infección puede ser más o menos aguda y en general algunos de los síntomas que pueden aparecer son falta de apetito (no comen ni beben), depresión, fiebre, vómitos y hemorragias, lo que puede conducir a la muerte. En casos menos agudos, puede llegar a producir alteración hepática y renal, junto con conjuntivitis y signos respiratorios (tos, dificultad respiratoria, etc.). Si superan esta infección, pueden desarrollar alteraciones hepática y renal crónicas.

Puede tornarse la tez de color amarillo, esta enfermedad causa una fuerte ictericia, dolor de cabeza, escalofríos, anemia y a veces erupción; el periodo de incubación de la enfermedad es de 15 días, pudiendo ser de 8 a 32 días.

FUENTE: Radio Amanecer

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