Amenazas en escuelas: el Gobierno advierte que es delito
La creciente ola de amenazas en establecimientos educativos de la provincia de Santa Fe encendió la alarma en las autoridades y generó una fuerte preocupación social. La vocera del gobierno provincial, Virginia Coudannes, fue contundente al referirse a la situación: “Es un delito, no una broma”, afirmó, al tiempo que confirmó que al menos una decena de escuelas de las ciudades de Santa Fe y Rosario recibieron mensajes intimidatorios vinculados a supuestos tiroteos.
Según detalló la funcionaria, ante cada uno de los casos se activaron los protocolos de seguridad correspondientes, con intervención inmediata de las fuerzas policiales. En ese sentido, destacó la rapidez de respuesta del sistema de emergencias: “Estamos garantizando la llegada de móviles policiales en un tiempo de entre cinco y seis minutos desde el llamado al 911”, explicó.
Coudannes insistió en la gravedad de este tipo de conductas y advirtió que tienen consecuencias legales. “Esto no es una humorada. Son hechos intimidatorios que implican consecuencias penales”, remarcó. Como ejemplo, reveló que en la ciudad de Rosario se logró avanzar en una investigación que derivó en la detención de un menor de 16 años, además del secuestro de elementos relevantes para la causa.
El fenómeno no se limita a una sola localidad. La vocera confirmó que situaciones similares se replicaron en más de diez provincias del país, donde aparecieron mensajes amenazantes en paredes de escuelas, especialmente en baños, o circularon a través de redes sociales y grupos de mensajería.
En ese marco, señaló que la problemática ya fue abordada en el Consejo Federal de Educación, donde ministros de todo el país manifestaron una “preocupación generalizada” por la reiteración de estos episodios. “El tema está en agenda y requiere una respuesta coordinada”, sostuvo.
Desde el gobierno provincial remarcaron la importancia de abordar la situación de manera integral, con la participación no solo del Estado sino también de las familias. “Es fundamental promover conversaciones en el hogar sobre lo que está pasando. Necesitamos que los adultos acompañen, escuchen y orienten a los jóvenes”, planteó Coudannes.
Al mismo tiempo, buscó llevar tranquilidad a la población al asegurar que existe un trabajo articulado entre las áreas de Seguridad y Educación para prevenir y actuar ante cualquier amenaza. “Hay un Estado presente, que responde y que está atento a cada situación”, afirmó.
Las autoridades también advirtieron que, más allá de si se trata de amenazas reales o de imitaciones impulsadas por redes sociales, el impacto en las comunidades educativas es significativo. En muchos casos, estudiantes y familias atraviesan momentos de miedo e incertidumbre, lo que afecta el normal desarrollo de las actividades escolares.
Fuente: Gobierno de Santa Fe
