Cierra el ciclo del maíz temprano y se acelera la cosecha de soja en el centro norte santafesino

Según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, correspondiente al período del 23 al 29 de abril de 2025 y difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe, concluyó la cosecha de maíz temprano, mientras que se intensifica el ritmo de recolección de soja en toda la región.

El maíz temprano cerró su ciclo con una producción total de 348.163 toneladas, un rendimiento promedio de 84 quintales por hectárea, sobre una superficie cosechada de 20.050 ha, dentro de las 61.500 ha sembradas para esta campaña.

En cuanto a la soja temprana, el proceso de cosecha mantuvo su constancia por segunda semana consecutiva. En el centro y sur del área relevada, los lotes mostraron condiciones de buenas a excelentes, con rendimientos promedio entre 38 y 45 qq/ha, alcanzando picos de hasta 60 qq/ha. En cambio, en el norte y centro norte, se evidenciaron los efectos del estrés térmico y la falta de agua, con rendimientos más bajos, que oscilaron entre 5 y 20 qq/ha.

La soja tardía mostró una evolución similar: en el norte persistieron los daños por déficit hídrico, mientras que en el centro y sur los cultivares se hallaron en muy buen estado, con rindes que oscilaron entre 35 y 48 qq/ha, lo que significó un incremento respecto al inicio de la cosecha. Se sembraron 594.000 ha con soja de segunda.

El cultivo de algodón se vio condicionado por la humedad ambiente y la falta de piso para avanzar en la recolección. En el este provincial los rindes variaron entre 400 y 2.500 kg/ha (estos últimos en lotes bajo riego), mientras que en el oeste oscilaron entre 1.400 y 1.900 kg/ha. La amenaza de heladas tempranas podría afectar el desarrollo final de los cultivos que aún están en etapa de floración o llenado de cápsulas.

Finalmente, se informó una recuperación paulatina del agua útil en los perfiles del suelo gracias a las recientes precipitaciones, aunque de forma irregular y condicionada por la ubicación geográfica. Esto influirá en las decisiones para el cierre de la actual campaña gruesa y la planificación de la próxima siembra fina.

Foto: Ilustrativa