EVOLUCIÓN Y ESTADO DE LOS CULTIVOS

Nuevas precipitaciones se registraron en la pradera pampeana, algunas de las cuales fueron muy intensas. Las reservas de agua en los suelos, continúan siendo de buenas a excesivas, con valores por encima de los normales, en la mayor parte de la región pampeana, con pocos sitios que tienen una  humedad ajustada. Las frecuentes lluvias complican las labores.

Estas condiciones hídricas, si bien resultan positivas para los cultivos de verano, llegan a ser contraproducentes en algunos sectores por el alto nivel de saturación, elevación de la napa freática, deterioro de la red caminera, incremento de los problemas sanitarios, etc. En este contexto, persisten las dificultades para las labores relacionadas con la cosecha fina y para avanzar con la siembra gruesa.

Sectores del oeste bonaerense y sur de Córdoba volvieron a recibir aportes innecesarios que perjudican a la zona, la que lentamente se venía recuperando de los excesos. En cambio las últimas lluvias resultaron beneficiosas para otros sectores como lo fue para Entre Ríos, que estaba necesitando agua, si bien en algunos sitios, como en el sudeste, también fueron excesivos.

Cultivos de verano (granos gruesos)

La siembra gruesa viene con demoras y avanzando con dificultades. El maíz es uno de los cultivos que más se favoreció con el ambiente húmedo, contando con excelentes niveles de humedad en los suelos, al entrar al período crítico de floración, por lo que el panorama es muy promisorio. Para el maíz de segunda o tardío se presentan dificultades para su siembra por la frecuencia de lluvias y la falta de piso. En soja, la siembra de primera está ya bastante avanzada aunque algunos problemas de implantación se presentaron, a consecuencia de los excesos de agua. Los lotes nacidos están evolucionando bien, aunque ya se mencionan problemas sanitarios, como la aparición de mancha ojo de rana.

Cultivos de invierno (granos finos)

Continúa el avance de la cosecha fina, con las interrupciones ocasionadas por las frecuentes lluvias. En trigo se ha cosechado ya casi todo lo sembrado en la zona norte de la región pampeana y ahora se está avanzando en zona central. En general los rendimientos que se obtienen están por debajo de los normales, algunos hasta un 50 % inferiores y además con problemas de calidad, por la incidencia de fusariosis.

En cebada, con el desarrollo de la cosecha, se nota que, como consecuencia de las adversas condiciones meteorológicas, especialmente en el período reproductivo, hubo una merma considerable de los rindes y además de la calidad, con un grano de bajo peso hectolítrico. Se esperan mejores resultados, en la zona sur de la región, en donde tanto el trigo como la cebada, se encuentran en mejores condiciones.

En otros cultivos de invierno los resultados son muy variables. En colza y arveja, dentro de esa variabilidad se los considera aceptables, en cambio en garbanzo, el fracaso fue generalizado.

Oferta de forraje

La oferta forrajera se mantiene en buenos niveles, aunque en zonas que sufrieron excesos de agua, se han perdido algunas praderas de alfalfa. En la medida que las condiciones lo permiten se hacen reservas.

FUENTE: INTA

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