HACE 25 AÑOS, MALABRIGO SE CONVIRTIÓ EN CIUDAD
El pasado lunes 18 de junio se cumplieron los 115 años de la gesta fundacional del pionero Federico Carlos Sigel. Coincidentemente, ese día también se cumplieron los 25 años del histórico momento que marcó la oficialización de la jerarquía de ciudad para Malabrigo
Fue mediante un gran festejo popular, enmarcado por una multitud que se dio cita en la soleada mañana del 18 de junio de 1987. Desde un palco montado en la esquina formada por las calles San Martín y Federico Sigel, y acompañado por el primer intendente, Carlos Alfredo Spontón, el gobernador José María Vernet presidió aquella importante ceremonia, delante de representaciones institucionales, delegaciones escolares, invitados especiales y muchísimos vecinos.
«Fue una jornada inolvidable aquel 18 de junio de 1987, porque cumplíamos el anhelado sueño comunitario de ser ciudad, lo que constituyó un paso decisivo para el futuro de los malabriguenses», recordó muy emocionado el hoy concejal Carlos Alfredo Spontón, protagonista de aquella instancia histórica.
Carlucho Spontón encabezó el grupo que realizó las gestiones para que el pueblo de Malabrigo se convierta en ciudad. Para ello, esos pioneros contaron con el valioso apoyo de las fuerzas vivas y de la comunidad, también de los legisladores provinciales. «Especialmente del senador Teodoro Enrique Binaghi y del diputado José Luis Braidot, cuyos apuntalamientos fueron muy importantes en las cámaras legislativas», rememoró Spontón.
Pasó un cuarto de siglo en que coincidiendo con el 90º aniversario fundacional de la población -cuyo primer nombre fue Colonia Ella- en el mediodía del 18 de junio de 1987 el gobernador José María Vernet presidió la ceremonia que oficializó el rango de ciudad para Malabrigo. El mandatario santafesino estuvo acompañado por el jefe municipal Carlos Alfredo Spontón, junto a numerosas autoridades locales, regionales y provinciales
«Mucho mas allá del frío número de un vecino más, o de un vecino menos, este pueblo se convirtió en ciudad gracias al empuje y al trabajo de sus habitantes, al protagonismo de sus entidades intermedias, y a la firme voluntad de sus autoridades», enfatizó José María Vernet en uno de los tramos más emotivos de su discurso, recibiendo el fervoroso aplauso de la concurrencia.
En otro pasaje de su alocución, el mandatario provincial resaltó el trabajo conjunto de toda la comunidad, señalando que «siguiendo el ejemplo de sus abuelos, ustedes son los generadores del desarrollo socio-cultural y económico, con el que insertaron fuertemente a Malabrigo en el contexto regional y provinciaI.»
A media mañana de aquella jornada comenzaron a llegar las delegaciones escolares e institucionales, numeroso público y varias autoridades de la provincia y de toda la región. A la hora del inicio del acto, estaba todo repleto, y no era para menos, dada la trascendencia que tenía aquel acontecimiento.
Cómo se gestó Malabrigo Ciudad
«Aquello demandó una ímproba tarea: hacer un censo distrital de personas, completar estadísticas socio-económicas, educativas, y culturales; efectuar un relevamiento de infraestructura, industria, comercio y servicios, además de viajes y reuniones», recordó Spontón al momento de hacer un repaso sobre los acontecimientos previos a la declaratoria de ciudad.
«Para asistir a la sesión de la Cámara, viajaron colectivos llevando estudiantes de 3º, 4º y 5º año de la Escuela Secundaria Nº 232, para que ellos también tuvieran oportunidad de ser participes de un acto, que con el transcurrir del tiempo sería historia», señaló el primer intendente malabriguense. «Esta ley tuvo la aprobación unánime de todos los partidos con representación parlamentaria: Unión Cívica Radical, Partido Justicialista, la Democracia Progresista y el Socialismo», subrayó Carlos Alfredo Spontón.
En ese marco, el 28 de agosto de 1986, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó la Ley Nº 9927, que confirió jerarquía de ciudad a la hasta entonces localidad de Malabrigo, en el departamento General Obligado. El proyecto tuvo previa aprobación en la Cámara de Senadores, el 21 de noviembre de 1985. Por su parte, el gobernador José María Vernet la promulgó el 17 de septiembre de 1986, mediante el Decreto Nº 3067, y la oficializó públicamente presidiendo un gran acto el 18 de junio de 1987.
A su vez, Spontón rescató otro paso importante que se dio tiempo más tarde, al definir la compra del importante edificio que hoy ocupa la sede gubernamental malabriguense. En diálogo con SEPER Noticias, dijo que no fue una decisión fácil, porque había que hacer una fuerte inversión con recursos municipales.
En ese sentido, Carlucho Spontón destacó que «el Banco Provincial de Santa Fe había cerrado la Sucursal Malabrigo , y puso a la venta sus amplias instalaciones. Era el edificio más importante de la novel ciudad, analizamos el tema y dando los pasos correspondientes, realizamos la compra, convencidos que con la incorporación de ese magnífico local, jerarquizábamos la Municipalidad «.
A 25 años de aquella memorable jornada, la ciudad de Malabrigo marca fuerte presencia y protagonismo en el contexto regional. Esa positiva actitud le otorga perfiles propios en el acontecer santafesino, donde la Capital del Citrus se ubica entre las comunidades más pujantes del territorio provincial.
Este cuarto de siglo con profuso quehacer municipal, registra tres intendentes: Carlos Alfredo Spontón, durante 12 años, entre 1987 y 1999; Omar Antonio Zampar, durante 8 años, entre 1999 y 2007, y desde fines de 2007 transitando su quinto año de gestión, el intendente Amado Abel Zorzón, con mandato hasta diciembre de 2015.
De Colonia Ella a Ciudad de Malabrigo
A principios de los años ’90 del Siglo XIX, los rieles fueron abriendo camino a la comunicación, monte adentro del chaco santafesino. En ese contexto se instalaron numerosas estaciones, que generalmente marcaron el punto de origen de muchos pueblos y ciudades de los que hoy constituyen la realidad geopolítica de la provincia. Tal es el caso de la Estación Malabrigo del Ferrocarril Santa Fe, habilitada al servicio hacia 1892 sobre el ramal que originado en la capital provincial, se bifurcaba en Vera rumbo a Reconquista, buscando el nordeste santafesino.
Poco tiempo después llegó a esta zona Federico Carlos Sigel, en virtud de la compra de diez leguas de campo que había concretado la empresa de la cual formaba parte: Bauer y Sigel, sociedad que se disolvió en 1892. En el reparto de bienes, a los Sigel les correspondió la parte que hoy conforma la pujante comunidad de Malabrigo y su colonia aledaña.
Justamente, los mencionados campos dieron pie para que el emprendedor y visionario sancarlino concretara la fundación de esta ciudad. «Es que él advirtió un futuro promisorio para estas tierras feraces, con la ventaja de tener el ferrocarril en marcha, sumado a la relativa proximidad del Puerto Malabrigo sobre el río Paraná, al cual se accedía desde la vecina Colonia Romang», evaluó en 1982 su nieta Clelia Hilda Sigel, cuando escribió para el Congreso de Historia de los Pueblos de Santa Fe, el primer trabajo sistemático sobre el pasado malabriguense.
El ingreso de esta familia a la Argentina se dio en agosto de 1859, procedente de Wilhelm (Württemberg) Alemania, en el proceso colonizador de San Carlos. Hijo del alemán Juan Sigel y de la suiza Rosa Sutter, el fundador de Malabrigo nació en San Carlos Sud el 26 de julio de 1867, habiendo cursado sus estudios en Esperanza. Tan sólo contaba con 30 años de edad, cuando en su estancia, y acompañado por autoridades regionales, familiares y vecinos, suscribió el acta fundacional del Pueblo y Colonia Ella.
El acta fundacional de Colonia y Pueblo Ella
«En la Estación Malabrigo , departamento de Reconquista, jurisdicción de la provincia de Santa Fe y establecimiento de campo del Sr. Federico Carlos Sigel se reunieron los vecinos que suscriben y por ante mí y en presencia del Jefe Político del departamento, don Ezequiel del Rivero y su secretario don Juan Lemos, se dio por inaugurada la Colonia y Pueblo de Ella, en virtud del Decreto del Excelentísimo Gobierno de la Provincia.
«Para los efectos consiguientes, firman los expresados con los vecinos existentes en el lugar indicado, a los diez y ocho días del mes de junio de mil ochocientos noventa y siete, por ante mí que doy fe. Firmado: Federico Carlos Sigel, Ezequiel del Rivero, Juan Lemos, Pablo Valdez, Antonio Valli, H. Albariño, Carlos Sigel, Florencio del Rivero, José Silvestre, J. Cisterna, Victorio Moglia, Luis Becechini, M. Fernández, Teófilo Sager, Gottfried Schoenenberger, G. Rebollo, Antonio Pinto, (hay dos firmas ilegibles).- Ante mí, Pedro E.Nickisch, Escribano Público».
Ciertamente que para poder arribar a esta instancia, el fundador debió realizar múltiples gestiones ante el poder ejecutivo santafesino. Por ese entonces gobernaba la provincia el doctor Luciano Leiva, acompañado por el vice-gobernador Eliseo Videla junto a los ministros Francisco Ortiz, Pedro Alcácer, Juan Cafferata, Manuel Gálvez, Remigio Molinas y Eugenio Alemán, el fundador de Vera. Una vez que se hubieron cumplimentado las normas inherentes al acto fundacional, las autoridades provinciales aprobaron el trazado del pueblo y colonia, que Federico Carlos Sigel denominó Ella en homenaje a su primogénita.
Ese prolijo trabajo catastral fue realizado por el agrimensor Domingo Orlandini y entre los primeros habitantes de la novel población, la historia rescata los nombres de Federico, Marta, Juana y Carlos Sigel; Teófilo, Alberto y Juan Sager; Pablo y Anastasio Valdez; Federico y Alberto Affolter; Gottfried Schoenenberger, Guillermo Bauer, Rodolfo Kiener, Angel Centis, Juan Kees, Samuel Grossembacher y Guillermo Mooney, en el marco de una nómina que es bastante más extensa.
Colonia, pueblo y ciudad
Pasar de pueblo a ciudad fue un acontecimiento histórico para esta comunidad, que entre 1898 y 1912 había tenido jurisdicción distrital compartida con Berna. En ese año logró autonomía gubernamental con la creación de su propio distrito, siendo Juan O’Connor su primer jefe de comuna.
A partir de aquel paso fundamental, se incrementó la actividad en todos los rubros: cultura, educación, salud, viviendas, obras públicas, electrificación rural, ganadería, agricultura, comercio, emprendimientos alternativos de producción en fruticultura, apicultura y lechería, conforman el variado espectro del quehacer lugareño.
Es que en estos días del 115º aniversario fundacional y del 25º aniversario de ciudad, sus habitantes siguen afianzando el espíritu progresista que marcaron los primeros pobladores. Ese tesón les significa haber ganado un sitio de relevancia en el contexto regional y provincial, donde Malabrigo generó un importante espacio. ¡Salud, gran familia malabriguense!
FUENTE: SEPER NOTICIAS

En ese año tres personas de San Javier que estabamos cumpliendo con el Servicio Militar Obligatorio en la III Brigada Aerea de Reconquista fuimos a jurar lealtad a la bandera a esta nueva ciudad saludos