Las iglesias vuelven a abrir, para rezos individuales, con barbijo y eucaristía en mano
Los templos de las provincias abrieron esta semana sus puertas con los protocolos de seguridad acordados entre el gobierno nacional y la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) a causa del coronavirus, de manera que las iglesias ya reciben fieles solo para rezos individuales y confesiones, con sogas que delimitan los espacios, alcohol en gel en los bancos, barbijo obligatorio y la eucarística entregada en la mano y no en la boca.
Los obispos de la región Litoral resolvieron en conjunto dispensar a los fieles del cumplimiento del precepto dominical y celebrar la eucaristía solamente con grupos reducidos, «procurando que sean transmitidas al resto de los fieles por los medios de comunicación».
En el caso del arzobispo de Santa Fe, monseñor Sergio Fenoy, dispuso que el mismo criterio de pocas personas por celebración se aplique a los sacramentos que no puedan ser postergados, como bautismos y casamientos, pero quedó suspendida la catequesis como las demás reuniones pastorales.
A partir de la autorización a abrir los templos, las iglesias santafesinas dividieron los bancos con sogas, para que solo puedan sentarse dos personas y queden separadas por más de un metro de distancia, colocaron botellitas de alcohol en gel cada dos o tres metros, a la vez que es necesario ingresar con tapabocas y en caso de comunión eucarística, se les entrega a los fieles en la mano.
Fuente: Telam
