Lluvias favorecen etapas clave de la soja y consolidan buenos rindes en la región

Las precipitaciones registradas en los últimos días en el centro-norte de Santa Fe llegaron en un momento determinante para la evolución de los cultivos, especialmente para la soja temprana y tardía, según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe al 3 de marzo de 2026.

El reporte indica que, antes de las nuevas lluvias, durante cuatro o cinco jornadas se pudieron realizar con normalidad distintas tareas agrícolas como la cosecha de girasol, la recolección de maíz temprano, aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, además de monitoreos de los cultivos.

En el caso del maíz temprano, los lotes se mantuvieron entre buenos y muy buenos, con algunos cuadros excelentes gracias a la humedad del suelo, la genética utilizada y las estrategias de fertilización. La cosecha avanzó con buenos resultados: los rendimientos mínimos se ubicaron entre 50 y 54 quintales por hectárea, mientras que los máximos oscilaron entre 100 y 118 qq/ha, con lotes puntuales que alcanzaron 125 a 128 qq/ha.

El girasol, por su parte, prácticamente finalizó su cosecha en el norte provincial y avanzó con buen ritmo en el centro-sur, aunque con algunas interrupciones por lluvias. Los rindes variaron según la zona, con promedios que fueron desde 17 a 27 qq/ha en el norte, 20 a 32 qq/ha en el centro y primeros resultados en el sur entre 18 y 25 qq/ha.

La soja temprana muestra un panorama muy favorable: el 98 % de los lotes presenta condiciones de buenas a muy buenas, con buen desarrollo vegetativo, cierre de entresurcos, floración y avance en la etapa de fructificación. Solo se detectó presencia puntual de arañuelas, trips e isocas, que fueron controladas a tiempo.

En cuanto a la soja tardía, con 595.000 hectáreas implantadas, el cultivo también evoluciona de manera positiva. En algunas zonas del norte y en suelos de menor aptitud se observó estrés hídrico o térmico, una situación que las últimas lluvias ayudarían a revertir.

Otros cultivos muestran escenarios variados. El algodón redujo su superficie implantada entre un 22 y un 24 % respecto a la campaña anterior y continúa afectado por altas temperaturas y menores lluvias. El sorgo granífero también registró una disminución del área sembrada, con 120.000 hectáreas, un 10 % menos que el año pasado.

En tanto, el maíz tardío presenta unas 89.000 hectáreas implantadas y un desarrollo vegetativo normal, favorecido por las precipitaciones recientes.

El informe también destaca que, tras tres semanas consecutivas con lluvias, en sectores bajos se detectaron encharcamientos y anegamientos, mientras que en el resto del área los suelos lograron una muy buena infiltración del agua. Este escenario, sumado a las decisiones productivas y el uso de tecnología, comienza a definir el rumbo de la campaña gruesa 2025/2026 en la región.