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San Javier, es una de las localidades de la Provincia de Santa Fe que cuenta con una rica y profunda historia de 273 años, en los que han transcurrido muchos acontecimientos de importancia que marcaron el devenir histórico de la comunidad costera.

En esta ocasión recordamos una entrevista realizada hace algunos años a la profesora de historia Leda Martínez, que nos comentó sobre los sucesos que fueron gestando al pueblo de San Javier, hoy primera ciudad de la costa santafesina.

La profesora Martínez, oriunda de esta comunidad, ha basado sus investigaciones en los orígenes de San Javier, área de la cual es catedrática, nos manifestó al inicio de la charla “la zona norte de la provincia de Santa Fe, fue habitada por aborígenes canoeros, presumiblemente de la provincia de Entre Ríos y hasta del Uruguay, del grupo Chaná-Timbú, de quienes han quedado vestigios arqueológicos de importancia junto al río o en zonas de isla donde hasta el día de hoy, cuando se produce una bajante importante del Río Paraná y de su brazo San Javier, se pueden reconocer los lugares de asentamiento de estos pueblos por la alfarería que allí se encuentra. La misma es una cerámica gruesa, con incisiones y muchas vasijas encontradas con apéndices zoomorfos (cabezas de loro, pájaros u otros animales), también existen, aunque en menor escala, figuras humanas. Según estudios realizados, ésta alfarería tendría una antigüedad de 500 a 1000 años. A raíz de su nomadismo, estos grupos dieron espacio a la llegada de otros, provenientes de la zona del Chaco, de la nación de los Guaycurúes, los Mocovíes, pueblos recolectores, cazadores y pescadores, que se asentaron en la costa del Río San Javier, donde sus descendientes viven en la actualidad”.

Primeros asentamientos de la comunidad Mocoví.

Hacia el año 1741, el gobierno de Santa Fe a cargo de Francisco Javier de Echagüe y Andía, junto a los Padres Jesuitas, realizan tratos con los caciques mocovíes para crear una reducción, llevarlos a la vida sedentaria y pacífica.

“En el año 1742, se había establecido la Reducción de Indios Mocovíes de San Javier a cargo de los Padres Jesuitas en donde se fundara la primitiva Santa Fe, pero recién el 4 de Julio de 1743 –precisamente en la actual Cayastá- se realiza la fundación de nuestro pueblo llevada a cabo por los Padres Jesuitas Gerónimo Nuñez y Francisco Burges, otorgándoles el Gobierno de la Provincia, en ese momento a cargo de Francisco Antonio Vera y Mujica, 4 leguas cuadradas de terreno”, nos relató la profesora.


Por diversos motivos, como el ataque de los indios, incendios e inundaciones, entre otros, San Javier debió trasladarse en sucesivas oportunidades, estableciéndose en el emplazamiento actual en el año 1752.

La labor misionera y la figura de Paucke.

“Es de destacar la importante labor realizada por los Padres Jesuitas, ya que San Javier, se convirtió en una población en continuo progreso. En especial, no podemos olvidar al Padre Florián Paucke, quien dedicó todo su esfuerzo en enseñar a los mocovíes a trabajar la tierra, a construir viviendas, a fabricar utensilios de labranza y herramientas, a educarlos, a desarrollar el gusto por el arte y la música, además de impartirles la Fe Católica” indicó.

Más adelante nos sigue contando “el trabajo de Paucke, quedó registrado en su obra escrita “Hacia allá y para acá”, en donde narra sus años de estadía junto a los Indios Mocovíes de San Javier y donde además, plasmó en dibujos toda la vida social, costumbres, labores, flora y fauna, documento éste que tiene hoy un incalculable valor histórico y antropológico”.

Luego de la expulsión de los Jesuitas, la reducción quedó en 1768, bajo la responsabilidad de los Padres Mercedarios, quienes extienden su labor hasta el año 1812 y desde esta fecha hasta 1912, bajo el mando de los Misioneros Franciscanos.

Surgen las colonias con la inmigración y la traza del pueblo.

“Es preciso aclarar – remarca Martínez – que durante buena parte de esta época, a raíz de las luchas civiles que se suceden a partir del 25 de mayo de 1810, la reducción de San Javier, al igual que muchas otras, cae irremediablemente, retrotrayéndose el límite de la provincia en 1818 hasta la misma ciudad de Santa Fe. Recién en el año 1854, se piensa en recuperar las tierras del norte de la provincia. Fue en ese entonces que el conquistador deja paso al colonizador, nace la inmigración y con ello el principio del engrandecimiento de la Nación”.

“En el tiempo comprendido entre 1865 y 1868, ejerce el Gobierno de la Provincia de Santa Fe Don Nicasio Oroño, quien manifiesta su empeño en fomentar la política agraria y, para ello se propone fundar colonias en cualquier punto de la provincia y, entre tanto, proyecta incorporar al indio a la colonización agrícola, lo que implicaría la transformación del mismo: de reducido a colono, para lograrlo se le entregaría tierras en propiedad. Surge así en 1866, el Pueblo y Colonia de San Javier, realizándose la traza actual y, comenzando lentamente a transformarse en lo que hoy es nuestro pueblo: surgen las primeras instituciones civiles, escuelas, casas de comercio, edificios que hoy muchos de ellos se conservan. En 1924, llega el ferrocarril que nos conecta con el resto del país y luego será la Ruta Provincial Nº 1”, expresó la profesora.

La última rebelión Mocoví.

En 1904, se produce el último levantamiento de Indios Mocovíes, conocido como “Último Malón”, en el que se enfrentaron las fuerzas del blanco con las viejas costumbres de los aborígenes. La Última Rebelión cambiaría la fisonomía del pueblo de San Javier. Habrá versiones a favor y en contra, según el que relate la historia, pero lo que nadie podrá negar es que a partir de 1904, el pueblo mocoví se dispersó y su cultura se fue perdiendo poco a poco” concluyó.

FOTOS: Archivo de Isabel Attademo

FUENTE: San Javier en Reflejos

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